
Un collage de obras del dramaturgo guayaquileño José “Pipo” Martínez Queirolo se presenta durante el mes de junio de 2026, en Estudio Paulsen (Guayaquil). Imperdible para quienes conocen su obra y también para quienes quieran descubrirla, sin miedo al qué dirán.
José “Pipo” Martínez Queirolo (1931 – 2008), es el dramaturgo guayaquileño por excelencia, sus amigos y estudiosos calculan que debió escribir más de 30 obras de teatro. La más famosa, sin duda, es La casa del qué dirán (1962).
Se trata de una comedia satírica heredera natural de Macbeth de Shakespeare y de La Casa de Bernarda Alba de García Lorca, pero con harta sal, limón y ají guayaco. La casa del qué dirán cuenta el delicioso embrollo de unos padres conservadores preocupados de los impulsos sexuales de sus jóvenes hijas; un hogar cuyas paredes se vuelven transparentes y tres brujas controlan las acciones de sus habitantes.

Pipo, siempre Pipo
Durante el mes de junio, el Teatro Ensayo Gestus (dirigido por Virgilio Valero) y el Teatro Experimental Guayaquil (de Marina Salvarezza), vuelven a reunirse, bajo la dirección de Bernardo Menéndez, para montar Pipo, siempre Pipo, un original homenaje a su amigo, José Martínez Queirolo.
Se trata de extractos de seis obras del dramaturgo guayaquileño, con audiovisuales y alguna sorpresa. Las obras elegidas resumen buena parte del universo Pipo. Además de La casa del qué dirán, el público asistirá al tedio matrimonial de una pareja muy especial en Montesco y su señora; a la desesperación de sobrevivir a toda costa en No hay mar que por bien no venga; y a la pobreza y el alcoholismo en Réquiem por la lluvia.
La burguesía guayaquileña de ayer y de hoy aparecerá retratada en Q.E.P.D.; y la corrupción disfrazada de caridad y la hipocresía social en La dama meona (1976). Obras que pasan de la farsa al melodrama y del absurdo al grotesco, con temáticas que ha superado el paso del tiempo por su mirada afilada a la condición humana, su lenguaje simple y su profundidad humorística.

Menéndez, quien además armó el libreto final, cuenta que buscó frases “puente” para “coser” una obra con otra y que la creación y el montaje han sido tan intensos y divertidos como seguramente lo serán sus funciones: “Pipo no es recuerdo, es presencia y seguirá viviendo en la voz de los jóvenes” afirma.
Marina Salvarezza está convencida de la importancia de que la gente joven conozca a "Pipo" Martínez. Ella trabajó con él, por lo menos en 20 obras y asegura que buena parte de su legado sigue disperso en fotocopias, montajes sin registro y memorias ajenas. "Muchas de sus obras circularon sin contratos ni derechos de autor. Otros las adaptaban, las movían, las representaban. Su teatro, al final, también era eso: algo vivo, imposible de fijar".
En el escenario de Estudio Paulsen habrá 12 actores de tres generaciones: los mayores de 60 años (Menéndes, Valero y Zalvarezza), otros cuatro que tienen entre 35 y 55, y cinco entre los 25 y los 35.
Collage obras 'Pipo' Queirolo
- Fecha: Desde el 4 de junio hasta el 20 de junio. Funciones de jueves a sábado, 20:00.
- Lugar: Estudio Paulsen, (Numa Popilio Llona 125, Barrio las Peñas, Guayaquil).
- Valor: 20 dólares (50%) tercera edad.
- Escrita y dirigida por Bernardo Menéndez.
- Actúan: Marina Salvarezza, Virgilio Valero, Bernardo Menéndez, Carmen Angulo. Alfonsina Solines, Miguel Ángel Ochoa, Mayte Mosquera, Milton Galvez, Christian González, Gina León, Sonia Rivadeneira y Marcel Cox.
¿Nadie es profeta en su tierra?
“Pipo escribió prolíficamente, porque lo hacía precisamente para un público que quiere descubrir la teatralidad, entonces, no se quedó solamente en un estilo de dramaturgia, tiene comedia, comedia absurda, comedia grotesca, melodrama puro, una farsa con un machetazo social…” explica Valero.
Salvarezza. -la italiana más guayaquileña- asegura que aunque parezca imposible en Ecuador a "Pipo" muchos lo menosprecian y lo critican. "Yo he escuchado decir que no era dramaturgo. Pero eso pasó con Shakespeare, con Moliere, con Federico García Lorca. Pipo tuvo una valentía para retratar la sociedad de su época como pocos”.
Menéndez recuerda que tuvieron la experiencia de llevar Q.E.P.D. en 2005 al Festival Internacional de Teatro de La Habana y que el crítico de teatro y dramaturgo español Abel González escribió un artículo en el que decía que José Martínez Queirolo es como el Antón Arrufat y el Abelardo Storino de Ecuador”. Los dos grandes dramaturgos cubanos del siglo XX.
Mientras las plataformas prometen verlo todo desde el teléfono, artistas como Salvarezza, Valero y Menéndez siguen defendiendo que ir al teatro es un acto contestatario. “El convivio, esa energía entre el actor que está ahí dejando su alma y su cuerpo, y el espectador enganchándose en esa verdad mentira es algo irrepetible. Ninguna de nuestras nueve funciones va a ser igual”.
Como afirma Valero Guayaquil sigue siendo una ciudad donde cuesta sostener una sala y una obra. Sin embargo, estos tres actores-productores que trabajan también en docencia y televisión, siguen unidos por la pasión de teatro. “Será porque somos testarudos, será porque somos de verdad muy enamorados de nuestra profesión”, supone Marina.
Pipo, siempre Pipo, es una oportunidad única para quienes conocen su obra (poco o mucho) y quieren disfrutar de su universo con este audaz ensamble. Y también para reírse y reflexionar con personajes cuya semejanza con alguien que conocemos seguro no será pura coincidencia. Como el propio José Martínez dijo alguna vez “el público tiene el teatro que se merece…”. Por suerte siempre podremos volver a "Pipo".
