
El próximo 26 de agosto se estrena el último capítulo de la segunda temporada de Cien años de soledad. Antes de que llegue el final de la adaptación de la novela más popular de Gabriel García Márquez, le contamos las claves para entender este mundo macondiano.
El tiempo vuela. Pasó un año y medio del estreno del último capítulo de la primera temporada de Cien aN desde que asistimos a la muerte de José Arcadio Buendía y vimos cómo Macondo se llenaba de flores amarillas. Esas flores con las que muchos asocian, fuera de la ficción, la figura del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.
También vimos a Amaranta —una de las hijas de José Arcadio y Úrsula Iguarán— hacerse cargo de los hijos de Arcadio: Remedios "la Bella", y los gemelos José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo. Y vimos al coronel Aureliano Buendía regresar a Macondo con sus tropas.
Si en la primera temporada fuimos testigos del nacimiento de Macondo, en la segunda temporada veremos su desarrollo, el cambio generacional de los Buendía y todas sus historias de amor y desamor. Y, claro, el realismo mágico de García Márquez aparecerá por todos lados, desde un aguacero que dura cinco años hasta la ascensión a los cielos de Remedios "la Bella".
Uno. Los Segundos
Los Segundos, José Arcadio y Aureliano, son los protagonistas de esta temporada. En el árbol genealógico de los Buendía ellos vienen a ser los bisnietos de José Arcadio y Úrsula. El encargado de interpretar a los dos Segundos es el actor colombiano Julián Román, el mismo que se puso en la piel de Juan Gabriel en la serie Hasta que te conocí (2016).
José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo son gemelos idénticos, pero sus vidas no podrían ser más opuestas. Aureliano Segundo es un hombre al que le gusta la parranda, retozar en la cama de Petra Cotes, su amante, y los grandes bacanales. Mientras que a José Arcadio Segundo le interesa el desarrollo de Macondo y la lucha sindical.
Genealogía de ‘Cien años de soledad’
Estructura generacional y descendencia de la familia Buendía en Macondo
José Arcadio Buendía
Fundador de MacondoÚrsula Iguarán
Matriarca y fundadoraJosé Arcadio
PrimogénitoCnel. Aureliano Buendía
Líder militarAmaranta
Hija menorRebeca
Hija adoptivaArcadio
Hijo de José ArcadioAureliano José
Hijo del CoronelLos 17 Aurelianos
Hijos del Coronel con 17 mujeres distintasRemedios, la bella
Hija de ArcadioAureliano Segundo
GemeloJosé Arcadio Segundo
GemeloRenata Remedios
Conocida como ‘Meme’José Arcadio
El seminaristaAmaranta Úrsula
Hija menorAureliano Babilonia
Hijo de Meme y Mauricio BabiloniaAureliano
El último descendienteDos. La eterna Úrsula
Al igual que en la novela, en esta serie Úrsula Iguarán es la presencia más constante de la historia. A ella la vemos en todas las facetas de su vida, desde que es una joven y se enamora de José Arcadio Buendía hasta que muere de anciana en su cama. Por la casa de Úrsula Iguarán pasa todo Macondo, incluido el hijo de su tataranieta, Aureliano Babilonia.
Úrsula no es solo la mujer que cuida de los suyos —una familia de locos, como repite a toda hora el personaje de Fernanda del Carpio—, también es la matriarca de Macondo. Y, como tal, un día está para dar consejos de abuela amorosa y otro para salir a la calle y liderar una manifestación para que su hijo, el coronel Buendía, libere a un preso político.
Tres. Los 17 Aurelianos
En esta segunda temporada aparecen los 17 hijos del coronel Aureliano Buendía; llegan uno a uno, en procesión, hasta la casa de Úrsula Iguarán. Ella, libreta en mano, anota sus nombres en un cuaderno. Un día, cuando el Gobierno condecora al coronel, asoman todos de golpe y el encuentro con su padre queda eternizado en una foto en blanco y negro.
De los 17, Aureliano Triste es el único que se queda a vivir en Macondo; él y su primo José Arcadio Segundo se embarcan en la empresa de llevar el tren a Macondo y, contra todo pronóstico, lo logran. Y con el tren llegan los gringos y con los gringos llega la United Fruit Company, una empresa dedicada a la producción y comercialización de frutas tropicales.
Cuatro. El ocaso del coronel
El tiempo pasa y él nunca perdona, ni siquiera al coronel Buendía, quien en esta segunda temporada camina por sus horas más bajas. Después de años de luchar en el bando liberal en contra de los conservadores, vuelve a su casa en Macondo y al taller de Melquíades, el mismo taller donde, décadas atrás, su padre comenzó a fabricar pequeños peces de oro.
Mientras la vejez le marchita el cuerpo y la memoria, él se aferra a sus recuerdos de la infancia. Como esa vez que frente al pelotón de fusilamiento recordó esa tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo o la ocasión en que conoció a su esposa Remedios Moscote, quien murió joven, como escribió Gabo, envenenada por su propia sangre.
Cinco. Cien años de soledad
Las novelas que escribió García Márquez no serían las mismas sin escenas como estas: bichos saliendo de la boca de Aureliano Segundo al momento de su muerte, mariposas revoloteando alrededor del cuerpo decrépito de Mauricio Babilonia o animales que se reproducen como en una fábrica mientras Petra Cotes se entrega a los placeres del amor.
Llevar el realismo mágico de García Márquez al audiovisual y lograr escenas verosímiles era una tarea pendiente de las adaptaciones de las historias del escritor colombiano. Esa deuda queda pagada y con creces en esta producción. Les recomiendo la escena en que Amaranta Buendía decide que ha llegado el día de su muerte, sin que tercie mal alguno.

