
Después de 33 años de carrera, la banda ecuatoriana Mamá Vudú presentará su primer concierto sinfónico. En este show, la agrupación fusionará los sonidos del rock y del punk con los de la música clásica; un 'maridaje' musical que empezó en Reino Unido, a finales de los años 70, y que cada vez es más popular en Ecuador.
Los integrantes de Mamá Vudú serán los protagonistas del concierto que se celebrará el 28 de marzo, en el Teatro San Gabriel. Compartirán escenario con los músicos de la Orquesta Sinfónica Juvenil Luis Humberto Salgado, dirigida por Alejandro Jiménez. El encuentro es una iniciativa de la fundación Alza Alza.
El rock y los conciertos sinfónicos

1. Mamá Vudú se ha comprometido tanto con el proyecto y el apoyo a los chicos y chicas de la Orquesta Sinfónica Juvenil Luis Humberto Salgado, que no están cobrando por su participación.
2. La primera vez que una banda de rock mezcló su sensibilidad con la de una orquesta sinfónica fue Deep Purple, que el 24 de septiembre de 1969 se presentó en el Royal Albert Hall con la Orquesta Filarmónica Real.
3. El rock y el heavy metal siempre han sido géneros que se han mezclado muy bien con el trabajo de músicos académicos. En Ecuador las bandas Resistencia y Curare se presentaron junto a la Orquesta Sinfónica Nacional en 2018, en el Parque de las diversidades, al sur de Quito.
4. La Sinfónica Nacional realiza este tipo de espectáculos en los que bandas que vienen del terreno del rock se le juntan para tocar canciones clásicas del género, de agrupaciones como Scorpions, Queen, Metallica y Guns n’ roses.
5. Anima Inside, la banda de rock progresivo de Quito, ha realizado conciertos con orquestas sinfónicas en varias ciudades del país como Cuenca, Quito y Guayaquil. Recientemente se presentaron en Riobamba, junto a la Orquesta Sinfónica Municipal.
Mamá Vudú, el concierto
Este concierto es una oportunidad para que finalmente los fans de la banda, creada en Quito en 1992, puedan experimentar en vivo su música con arreglos sinfónicos. Para agosto de 2023 estaba anunciada la presentación de Mamá Vudú en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional pero, después de semanas de preparación, ese concierto fue suspendido un día antes.
Esa noche, cuando Edgar Castellanos, líder la banda, Álvaro Ruiz (batería), Francisco Charvet (bajo) y el guitarrista y vocalista, Pablo Dávila, salieron del último ensayo, la ciudad era otra. “Pablo y yo nos fuimos a comer y en todas las televisiones se hablaba de lo mismo”, recuerda Castellanos. Fue una coincidencia brutal: “Ese día mataron a Fernando Villavicencio, así que todo se canceló”, resume Dávila.
Por eso, el concierto de este sábado 28 de marzo lo ven como un espacio para saldar cuentas pendientes, porque ya saben cómo sonaría su música con una sinfónica. “Fue una cosa brutal por cómo se oía en ese ensayo, podías sentir la potencia orgánica detrás de ti; era para paralizarse”, cuenta Charvet.
Dos años y tres meses después, esta sensación regresa con un show de 13 canciones que fueron seleccionados tomando en cuenta la discografía de la banda: siete discos de estudio, el último de 2024. “La idea para seleccionar los temas era de, al menos, una canción de cada disco -dice Dávila-. Y hay temas de todos los trabajos, menos del primero”. El guitarrista se refiere a Tropical Brea, de 1995.
Su más reciente trabajo, el álbum Internacional polimorfa también estará representado en este concierto. “Hay dos temas de ese disco, que sigue siendo más como nuestro capricho, porque si bien a la gente le ha gustado, va más al show para escuchar nuestros clásico”, dice Castellanos.
Él afirma que para la banda está muy claro lo que deben hacer. Castellanos cuenta que al tocar con una sinfónica se tiende a quitar arreglos con las guitarras. "Todo se vuelve más crudo; de hecho, empiezas a tocar lo que normalmente interpretas y sientes que la orquesta le está dando encima, entonces decides que es mejor no hacer esa parte en la guitarra, para que la haga la orquesta”.
Hacer este show con más de 40 jóvenes músicos de una sinfónica en escena es también una manera de mirar hacia atrás y repasar toda la obra que han hecho. Para hacer los arreglos de los temas, la orquesta utilizó las grabaciones originales de Mamá Vudú como punto de partida. Eso ha significado que los músicos debían escuchar esas versiones, que se sienten tan distintas.
“Hay muchas canciones que, por ejemplo, hemos modificado su estructura con los años, o las hemos acortado en vivo y ya estamos acostumbrados a esos arreglos. Pero ahora tuvimos que volver a las grabaciones originales y ha sido descubrir que algunas cosas las tocábamos más rápido”, dice Castellanos. Este volver a escucharse ha sido un plus que les ha permitido prepararse mejor para este concierto sinfónico.
Mamá Vudú, la historia
En 1992, luego de ver un concierto de la banda francesa-española Mano Negra, en la Plaza San Francisco de Quito, Edgar Castellanos, Franz Córdova y Álex Manterola, empezaron a tocar juntos, haciendo canciones y compartiendo escenarios con otras agrupaciones. Dos años después, se va Manterola e ingresa Álvaro Ruiz, con quien empiezan a grabar su primer demo y en 1995, su primer álbum.
Mamá Vudú ha sido una banda que se ha hecho bajo la ética de la música indie y postpunk de los 80, siguiendo las directrices de músicos como Ian McKaye, de Fugazi y Minor Threat, llamada DYI, que responde al Do it yourself: hazlo tú mismo.
Esto se reflejaba en su sonido, en su estética, en enfocarse más en las emociones y en los ambientes que su música propone, por encima de un sonido pulido. Ellos escriben, arreglan, producen y hacen las artes de sus trabajos; con el tiempo, su música no dejó de abrazar la tecnología.
En un concierto en la Alianza Francesa en Quito se conocen con Roger Ycaza, quien terminaría siendo, a la salida de Franz Córdova, integrante de la banda. Por varios años, Mamá Vudú tocó sin bajo y eso definió muchísimo el sonido de discos como Estación Polar, de 1998, Luna Lombriz, del 2000 -en el que también participó Mario Porras en el violín-, Aeroclub, de 2001, y Macrosensor, de 2004. Temas como Incéndialo todo, Plazma, Vortex y Estación Polar son parte importante del cancionero del rock ecuatoriano.
En 2007, Francisco Charvet se convirtió en el bajista de la agrupación, con él grabaron Mapa de ruido, su primer disco con un sonido mucho más cuidado. Sin embargo, como suele pasar en una banda que lleva tanto tiempo junto, en noviembre de 2013 anunciaron su separación.
Sin embargo, ese final quedó en suspenso cuando Castellanos, Ruiz, Ycaza y Charvet volvieron a los escenarios en 2019, como consecuencia del documental con su historia, que estrenó el realizador David Holguín Wagner. Era un nuevo momento para Mamá Vudú: en vivo contaban con la colaboración de Pablo Dávila. En febrero de 2022, Roger Ycaza anunció su salida del grupo y Dávila pasó a ser integrante oficial.
