Skip to main content

Mundo Diners al día

Lina Meruane: “La literatura es el lugar sin límites” 

por Juan Camilo Rincón / Natalia Consuegra

Lina Meruane1
La escritora chilena Lina Meruane es la autora del libro de relatos 'Avidez'.

En 'Avidez', la escritora chilena Lina Meruane, ganadora del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en 2023, presenta un conjunto de cuentos marcados por las obsesiones de sus personajes.

meruane

En 'Avidez' usted reúne cuentos que ha escrito a lo largo de tres décadas. ¿Cómo fue ese reencuentro con su escritura? 

Los rescaté de una carpeta de textos sueltos. Eran alrededor de dieciocho cuentos en los que estaba presente esta obsesión por el hambre material, el apetito sexual y otras pulsiones. Los releí para definir el orden en el que los iba a poner, que no era cronológico sino de obsesiones, de hambres y avideces. Lo que noté fue que había una persistencia estilística, una coherencia en la manera de escribir, de construir personajes y cómo se desbordan sus conductas. Pulí algunas frases que no estaban bien armadas, que no se entendían bien o ya no tenían sentido treinta años después. Y a un par de cuentos les rebajé el tono barroco para que fluyeran, pero fueron ajustes mínimos.

Y escribió “Reptil” para este libro específicamente.

Es que me llamó la atención, como lectora crítica y retrospectiva de mí misma, que en un libro sobre la avidez no hubiera ninguno sobre la lengua como órgano de comunicación, pero sobre todo como órgano de satisfacción del hambre. Pensé en escribir un cuento sobre una lengua desbordada y me aproveché de la lectura de mi editor, Juan Casamayor, quien me hizo notar una serie de recurrencias como las bolsas de plástico, los huevos, los elementos cortopunzantes. “Reptil” es sobre una chica que tiene una lengua reptiliana por problemas de radiación y recogí a propósito, como una especie de guiño, esos objetos recurrentes que están dispersos, y los puse ahí. 

'Avidez' juega con la presencia de lo animal en nosotros, eso que siempre tratamos de encubrir o suprimir porque consideramos 'freak', monstruoso... ¿Por qué aún no resistimos tanto a eso? 

No tengo una buena explicación de por qué somos tan resistentes a la incorporación de lo otro en nuestra definición del yo y de quiénes somos como sociedad o incluso como nación. Hay una configuración muy rígida de ese yo individual y colectivo en términos de lo que uno es en oposición a lo que son los otros, y que necesita poner una frontera segura y estructurada para no perdernos y no angustiarnos.

Hay un impulso de asegurarnos en una definición que no tiene fractura, fisura. Siempre queremos que nuestro yo quede en el lugar beneficiado, de lo limpio, lo ordenado, masculino, sano, educado, etcétera. Mientras más rígida es esa definición del yo individual y colectivo, más se pone en riesgo de fracturas realmente brutales. 

Con su literatura usted se asoma muy bien a esas fracturas…

Es que la literatura que a mí me interesa tiende a mirar precisamente esos lugares donde se esconde lo otro, incluso de la mirada del yo, esta cosa de reprimir eso otro que está en mí. La literatura lo que hace es hurgar para ver esas contradicciones de la condición humana. Este libro en particular está siempre mirando eso que parece como raro, que se desvía y se fisura, que está reprimido en la cultura y aparece con muchísima fuerza. Me parece que las mujeres estamos escribiendo mucho sobre esos lugares normativos que no se sostienen en el tiempo porque derivan hacia un estallido raro que puede ser de violencia, de deseo, de orgía, de enorme tristeza…

Hace poco ganó el Premio Donoso y dijo que estaba en un momento muy donosiano. ¿Cómo dialoga con la tradición literaria de su país, con las escrituras que la antecedieron? 

Yo fui formada en una literatura inglesa y hasta los veinticinco años, prácticamente no había leído nada de literatura latinoamericana. Una de mis búsquedas fue, por supuesto, conectarme con mi tradición literaria chilena, latinoamericana; también con la tradición de las mujeres escritoras planetarias. Quería encontrarme con las mujeres que me precedieron, ver cuáles habían sido sus intereses en la literatura.

En esa búsqueda me encontré con Donoso, un autor muy atrevido, sobre todo en novelas como 'Coronación' que me deslumbró, más joven, por la inversión de los roles sociales. Él trabajó mucho la decadencia de la burguesía a la que él mismo pertenecía, y siempre está la presencia de las empleadas domésticas, que tuvieron un rol fundamental, no solamente en su vida, sino también en su literatura. 

¿Qué otras obras de Donoso resuenan en Lina Meruane?

Hay un par de novelas más que me fascinan: 'El lugar sin límites', a la que volví cuando escribí mi tesis de doctorado, pues es una de las primeras novelas latinoamericanas que trabaja un personaje travestido, que hoy llamaríamos una mujer trans, una prostituta en la periferia de Talca -que es precisamente la ciudad que me otorga el premio- en épocas no se podía ni imaginar que una mujer trans o una prostituta pudiera sobrevivir a las presiones y al patriarcado rural.

Otra novela que me deslumbró es 'El obsceno pájaro de la noche, que por supuesto entra en toda esta cuestión muy escatológica, que pone en el centro los cuerpos viejos, deformes, sellados. Es un imaginario muy enloquecido de Donoso que a mí me dijo, como lectora temprana, que en la literatura era posible hacer todo, que la literatura era el lugar sin límites. 

Etiquetas:

Autor

Acerca de Juan Camilo Rincón / Natalia Consuegra

Juan Camilo Rincón y Natalia Consuegra investigan, crean y escriben juntos desde hace quince años. Él es periodista cultural y escritor; sus crónicas fueron escogidas entre las mejores del diario El Tiempo en 2014 y 2018-2020. Natalia es pedagoga, creadora de contenidos culturales y correctora de estilo. Ha colaborado con la revista Publishers Weekly En Español.
SUS ARTÍCULOS