Escucha el artículo
Julia Navarro llegó tarde a la literatura pero no a las historias. Durante décadas trabajó como periodista siguiendo la transición española y las tensiones ideológicas que terminarían infiltrándose en libros como Dime quién soy o Tú no matarás, novelas que la consolidaron como una autora que convirtió las fracturas políticas del siglo XX en literatura de consumo masivo, sin perder densidad histórica.
Por eso, su reciente título, Cuando ellos se van, desconcierta un poco. Aquí no hay conspiraciones ni conflictos geopolíticos. El centro del libro es Argos, el pastor alemán que la acompañó durante trece años y cuya muerte abre una reflexión mucho más amplia sobre el duelo, la compañía y la memoria. La diferencia no está solamente en el tema, sino en la escala. Navarro pasa del estruendo de la historia al silencio que queda en una casa cuando una mascota parte.
El libro encuentra su mejor tono al entender la pérdida no solo como la desaparición de un ser vivo, sino como la ruptura de una manera de habitar el tiempo. Argos aparece como un testigo discreto de la verdadera odisea de Navarro: la escritura. El nombre no es casual. Argos era también el perro de Ulises en La odisea, el único capaz de reconocer a su amo después de años de ausencia. Homero le concede apenas unas líneas, pero suficientes para volverlo inolvidable: el perro espera, reconoce y muere.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído

