No bien apareció en librerías, La muy catastrófica visita al zoo se convirtió en un éxito de ventas, confirmando que Joël Dicker (Suiza, 1985) es uno de esos autores cuyo nombre activa la curiosidad. Sin embargo, basta avanzar unas páginas para entender que este libro no se parece del todo a sus anteriores.
Aquí no hay tramas sobre grandes asaltos ni cadáveres célebres ni escritores en crisis, ni estructuras narrativas que se doblan sobre sí mismas como un origami literario. Lo que hay es una historia contada desde la mirada de una niña, Joséphine. Esta elección le da a la novela una ligereza engañosa, casi inocente, que vuelve la lectura accesible, fluida y, sobre todo, eficaz.
Dicker cambia de registro pero no abandona el suspenso. Cada página empuja la misma pregunta elemental que sostiene toda su obra: ¿qué fue lo que realmente pasó? Y la novela avanza como un largo rodeo hasta el centro del desastre: la famosa visita al zoológico. Antes de llegar ahí, Dicker construye el escenario con paciencia: una escuela para niños con capacidades especiales, una inundación inexplicable, adultos desbordados por el caos y niños que, en lugar de resignarse, deciden investigar.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído

