Y los bizcochos ¿de dónde vienen?.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Y los bizcochos ¿de dónde vienen?.

Por Gonzalo Dávila Trueba.

Ilustración: Camilo Pazmiño.

Edición 442 – marzo 2019.

Firma--Gonzalo

Para mí, de la tienda de enfrente. Compra­ba veinte por un sucre. Pero me daban vein­tidós. Esta yapa, propia de las panaderías, se conocía como vendaje. Para llevarlos los envol­vían con tal maña en papel periódico, que el envuelto parecía una empanada. Una suerte de repulgado mantenía bien armado al paque­te (y así se envolvía lo que fuere: en periódico).

Ya en casa, con una botella los tritura­ban para apanar la carne. Pero con los dos de yapa me daba un insólito banquete al re­llenarlos, luego de abrirlos con sumo cuida­do, con nata y mermelada de mora. Cuando inventaron el pan molido, desaparecieron.

Los redescubrí siglos más tarde, en Lata­cunga. Averigüé sobre su productor. Me dio una receta inaudita cuyas unidades de me­dida eran aquellos tarros plásticos de cuatro galones de pintura, canecas en las que debía medirse el agua lluvia, la manteca y la harina a usarse. Solo pensar en comprar la caneca de pintura, usarla, limpiar el recipiente, desarmar el canal de agua lluvia y posteriormente tra­ducir todo a gramos, me dio pereza.

No hace mucho y añorando aún la re­ceta, fuimos a Pujilí. Allí mi esposa —lata­cungueña— conocía una panadería en cuyo local podían verse, a más de a la dueña, unos pocos panes y algunas rosquillas.

—¡Veinte rosquillas por un dólar! —res­pondió la señora a mi pregunta por su pre­cio.

—¿Puede darme dos dólares? —repuse con humildad.

—¿Y qué quiere que venda al resto? —respondió inmediatamente.

De suerte que con veinte en la funda me encaminé, pero llegué al carro únicamente con diez. Eran los bizcochos en otra versión.

Probaron nuestros amigos. Se bajaron y cada uno llegó con panes y rosquillas. Ya no quiso la señora vender únicamente ros­quillas.

Regresé. Le ofrecí, aduciendo no vivir en el Ecuador, 200 dólares por la receta. Se negó.

Entonces decidí averiguar la receta en casa. Llevamos dos meses de comer rosqui­llas (con la masa hecha trenza como debe ser). Las primeras nos rompieron los dientes. Las siguientes nos lastimaron la lengua. Las de la semana pasada: deliciosas. Por eso hoy, también con humildad, me atrevo a legar esta receta.

ELEMENTOS NECESARIOS

  • Manteca vegetal o mejor mantequilla. 15% de caneca. Harina de pan, una caneca completa. Per­dón: ¡Me traspapelé!
  • Es decir que necesitamos 450 gramos de harina de pan.
  • 200 cc de agua a 40 °C.
  • 45 gramos de azúcar.
  • 70 gramos de mantequilla (nótese que no saldrán grasientos).
  • Una cucharita colmada de levadura seca.
  • Dos cucharitas de sal. Horno a 280 °F. Una hora.

Disolver la levadura en los 200 cc de agua caliente.

El resto, todo junto, en la batidora. Poco a poco añadir la levadura disuelta. Que la batidora haga su trabajo por seis minutos.

Dejar leudar por una hora y media en un lugar calientito.

Sacar, extender la masa con el bolillo. No amasar. Hacer tiritas y confeccionar las rosquillas trenzándolas. En sus uniones poner una nadita de agua.

Tendrá tiempo para meditar, por ejemplo, en que no vale morir por ninguna invención. Por ello no me muero por el Deportivo Quito. Al fin y al cabo fue una persona jurídica; es decir, una invención de algunos amigos que así lo concibieron. Pero no es real u objetivo, como las rosquillas.

Comparte este artículo
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Más artículos de la edición actual

En este mes

Ayumi Shibata da vida al papel

Edición 458-Julio 2020 Fotografías: www.ayumishibata.com La artista japonesa ha volcado su creatividad a recortar papel, pero de una forma sublime. Con su técnica recrea escenarios

En este mes

En la tierra de Mozart y Karajan

Fotografías: Shutterstock Edición 458-Julio 2020 El Festival de Salzburgo cumple cien años como escenario magnífico de la música clásica, la ópera y el teatro. Plaza

En este mes

Veganismo: ¿moda o conciencia?

Por Julia Gutiérrez. Fotografías: Shutterstock. Edición 458 – julio 2020. Por distintas motivaciones, el número de vegetarianos está creciendo en todo el mundo. En el

En este mes

Coronavirus, ¿qué contarán los niños?

Por Gabriela Paz y Miño. Fotografías: Shutterstock. Edición 458 – julio 2020. ¿Cómo afectó a los menores el encierro de varias semanas? ¿Cómo procesaron el

Cuarentena

Criaturas de la ciudad silente

Por José Luis Barrera. Ilustraciones: Paco Puente. Edición 458 – julio 2020. UNO Parado a unos cien metros del super­mercado, miro a mi alrededor como

También te puede interesar

Columnistas

La concentración.

Por Salvador Izquierdo. Ilustración: Diego Corrales. Edición 454 – marzo 2020. En ocasiones me cuesta mucho trabajo pensar. Me ha atraído leer sobre el problema.

Mónica Varea

¡FELIZ CUMPLE!

Por Mónica Varea   Los hijos a veces nos hacen la vida a cuadros, pero también hay ocasiones en las que nos la pintan de

Columnistas

El misántropo fisgón.

Por Huilo Ruales   Hay alguien que se ha mudado en el piso de arriba. Parecería un niño, pero aquí los niños no tienen derecho

Columnistas

El arma al diablo.

Por Huilo Ruales. Ilustración: Miguel Andrade. Edición 448 – septiembre 2019. Obligado por la canícula que hasta devo­ra la sombra, me embarco en el único

María Fernanda Ampuero

Bendito Círculo

Por María Fernanda Ampuero El pasado Día del Libro fui invitada a hablar sobre mi experiencia lectora y escritora. De esto último se me hace

Ana Cristina Franco

Tres

Por Ana Cristina Franco   Muchos amigos se fueron antes que yo y me dejaron solo, por eso si en invierno hace frío,  bajo al