No sé qué sea “normal”, pero sé que mi familia no lo es. Nos pasan cosas raras. Mi esposo ya está acostumbrado, pero al principio, al igual que la gente que recién nos conoce, se quedaba atónito ante los comportamientos sui géneris que ahora ya pasan por corrientes.
Imagino el árbol genealógico de mi familia con fotografías en blanco y negro y tintes de color. Un árbol imaginario en el que conviven mis antepasados, mis fantasmas propios y mis inventos. Entre sus ramas puedo ver a los personajes de los que hablaron mis abuelas, madres y tíos en largas sobremesas, perfilados todos por mis recuerdos miopes.
Tía R daba trampolines mientras daba a luz. A tía D la llamó la Virgen, no se le presentó suspendida en el cielo como en las películas, sino que la llamó por teléfono, un día cualquiera; quisiera saber qué le dijo pero Tía D no me ha dado detalles.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


