
En 2025, la Universidad Internacional del Ecuador cumple 33 años y su visión de unir al Ecuador con el resto del mundo desde las aulas sigue latente. Su oferta incluye más de cincuenta posgrados en distintas áreas y la posibilidad de obtener segunda y hasta tercera titulación.
Cuando Marcelo Fernández Sánchez fundó la Universidad Internacional del Ecuador tenían en mente que el conocimiento une al mundo. Esa idea se materializó: hoy, la UIDE mantiene una alianza única en el país con la Arizona State University, permitiendo acceder a una educación vanguardista que genera un potente diferencial en el perfil de quienes eligen a UIDE como su casa de estudio.
Pero no solo eso. Como explica Rebeca Gallegos, decana de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte: “somos parte de una red de universidades con una misma filosofía y un ADN de innovación”.
La red también ofrece la posibilidad de obtener títulos de posgrado con la Escuela Internacional de Gerencia de España y la Universidad de Westfield, así como intercambios en el marco de International Experience con sede en Granada.
La universidad potenciada
La expresión ‘powered by’ ─“potenciada por”─ casi no aparece en el contexto educativo ecuatoriano, pero desde 2021 enlaza pénsums y objetivos de la Arizona State University con los de la Universidad Internacional del Ecuador. Esto implica que su oferta cumple con los estándares de innovación y calidad exigidos en los Estados Unidos.
Los estudiantes, por tanto, pueden circular por ambas, ya que la planificación académica y la investigación son análogas. Además, los ecuatorianos tienen acceso a segundas titulaciones, es decir, la nacional y la estadounidense.


Estas ventajas se traducen en más oportunidades de trabajo y, sobre todo, en el flujo libre del conocimiento. Y es que investigadores de ambas regiones colaboran de forma presencial o remota en proyectos cuyo impacto es global: la alianza abre las puertas de otras instituciones en Europa y el resto de América.
Un campus para la innovación
En 2025, el Ranking Mundial de Universidades Innovadoras (WURI por sus siglas en inglés) colocó a la UIDE en el primer puesto de Ecuador. Entre otras cosas, la evaluación toma en cuenta su capacidad de aplicar los estudios en el campus al sector productivo, además del desarrollo sostenible y la ética en la investigación y en la formación.
Pero nada de esto sería posible sin un espacio apropiado, por eso sus instalaciones están construidas para crear un contacto diario entre la gente de distintas facultades, de modo que la formación no se reduzca al traslado de conocimientos del maestro al alumno, sino que sea más bien una conversación en la que fluya una variedad de ideas antes de transformarse en un plan de trabajo.


El campus contiene salones en los que es posible experimentar con realidad virtual, simular cirugías sobre maniquíes capaces de responder a estímulos o trabajar usando inteligencia artificial.
Al final, explica la decana Rebeca Gallegos, “el estudiante no es un receptor de conocimientos, sino un gestor, alguien capaz de aprender poniendo en práctica. Y en la Universidad Internacional del Ecuador fomentamos aquello: un pensamiento libre, abierto a las nuevas tendencias y tecnologías, pero sobre todo, a una educación global que ayude a entender la complejidad del mundo sin perder la calidad ética”.

