Silvina, la bizarra
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Silvina, la bizarra

Por Diego Pérez Ordóñez.

Edición 459 – agosto 2020.

Lucrecia Martel rodó en 1999 un documental sobre Silvina Ocampo, la genial y poliédrica escritora argentina. Se trata de una pieza visual melancólica y claustrofóbica, cuyo resultado final es el engrandecimiento de la figura de una creadora multidimensional, que por mucho tiempo estuvo acostumbrada a vivir al cobijo de la leyenda de otros. A Ocampo, por suerte, no le costó mucho hilvanar un tejido literario inigualable, personal e insólito.

Melancólica por cuanto evoca la imagen de Ocampo desde la perspectiva de la corrosión del paso del tiempo. De la decadencia de la propia crónica argentina. De la desaparición de una clase social. De lo irrepetible de la época dorada de las letras porteñas. De la certeza de que la directora estaba evidenciando los esplendores, pero sobre todo los avatares y las tribulaciones de una artista completa, pero por mucho tiempo alejada de las luminarias. Martel nos enseñó un genio discreto y sigiloso en Silvina Ocampo. También comparece generosamente Adolfo Bioy Casares, escritor de primera línea por derecho propio, marido de Silvina, en una de sus entrevistas finales (no estoy seguro de que esta haya sido en efecto, la última), todavía muy lúcido, con iguales dosis de amargura por la viudez que constantes destellos de brillo y alta cultura.

Las dependencias —que así se llama el trabajo de Martel— constituye también un rodaje claustrofóbico, porque se basa en los testimonios de dos de las colaboradoras de la familia Bioy-Ocampo, Elena Ivulich y Jovita Iglesias de Monti, irregulares tomas de los amplios salones, largos pasillos y amplias bibliotecas del departamento de la calle Posadas, antiguos testimonios del círculo literario de Silvina, notablemente Manuel Mujica Lainez y Jorge Luis Borges, acompañados de imágenes históricas de cuando Argentina tenía pujos de país de primer mundo.

Puedes leer este contenido gratuito iniciando sesión o creando una cuenta por única vez. Por favor, inicia sesión o crea una cuenta para seguir leyendo.

Comparte este artículo
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Más artículos de la edición actual

Música

Ayllu

Por Diego Pazmiño Edición 460 – septiembre 2020.Fotografías: La Flor y El Ojo, Karina Terán Cada familia cuenta una historia que no es la propia

En este mes

Mi Negra

Por Martín González Sánchez Edición 460 – septiembre 2020.Ilustración: Shutterstock Él le escribe una carta a ella. Le cuenta las cosas que ha visto, las

En este mes

El teatro

Por Salvador Izquierdo Ilustración: Diego CorralesEdición 460-Septiembre 2020 Se abre el telón… Una madre se desdobla al mismo tiempo que forma parte de los juegos

En este mes

Sobrevivientes

Por Ave Jaramillo Fotografía: ShutterstockEdición 460 – septiembre 2020. Ahora que nada ha pasado o que todo está volviendo a pasar, los sentidos se afilan,

Columnistas

Recuento de daños

Por María Fernanda Ampuero Ilustración: Mauricio MaggioriniEdición 460-Septiembre 2020 Despertarte. No querer despertarte. Despertarte igual. Ir al baño. Recordar fragmentos de las pesadillas sentada en

También te puede interesar

Literatura

Inventar el presente.

Por Daniela Alcívar Bellolio. Ilustraciones Roger Ycaza para el libro Orfila. Edición 427 – diciembre 2017. Uno visita ciertas obras como visita lugares queridos, en

Literatura

Houellebecq: fantasma en peligro

  Por Alfonso Echeverri Llano Acaba de cumplir 60 años, 15 de ellos pagando escondites caros, huyendo, tratando de diluirse. Famoso, rico, odiado y admirado,

Literatura

Quino, el maestro de la viñeta

Por Leila Guerriero Como si no fuera carne y músculos sino serenidad y gracia —y un poco de respiración—, la mano se mueve y el

Literatura

Mientras embalo mi librería

Por Karina Sánchez. Fotografía: cortesía. Edición 457 – junio 2020. Tolstói, en el centro-norte de la capital, ha sido muchas cosas durante los últimos diez