Sexo en la tercera edad, tan real como necesario

Las necesidades de placer y bienestar de las personas mayores son básicamente las mismas que las de los demás.

Hablar de sexo en la tercera edad era un mito, al menos hasta hace algunos años. Pero hoy cada vez son más los estudios y las conversaciones sobre el tema que dejan ver que el sexo es un derecho y una necesidad, aunque el tiempo pase.

Fotografía: Shutterstock.

Las personas mayores tienen, básicamente, las mismas necesidades de obtener placer y bienestar que los demás, y aunque suelen estar peor cubiertas, no desaparecen con la edad. Seguir siendo un ser sexual durante el proceso de envejecimiento debe considerarse un derecho fundamental y un predictor significativo de la calidad de vida.

Al menos así lo consideran Rigoberto López Honrubia y Marta Nieto López, docentes de psicología de la Universidad de Castilla-La Mancha que desarrollaron el artículo “Sexo en mayores: ¿se acaba el deseo al envejecer?”

Como explican los expertos, “la manera en la que cada persona se siente y se expresa como mujer o como hombre es un hecho biográfico que dura toda la vida, es su sexualidad. La expresión de este hecho encaminada a obtener placer, con la participación del cuerpo a través de los sentidos, es su sensualidad, que se alimenta de deseos y habilidades para atraer a alguien”.

El placer no disminuye con la edad

En esto los psicólogos son claros: la mayoría de los adultos mayores permanecen sexualmente activos, y el interés por el sexo y el placer no disminuyen con la edad. Aunque la edad por sí sola no es motivo para cambiar prácticas sexuales que se han disfrutado a lo largo de la vida, es posible que deban asumirse adaptaciones por determinadas limitaciones físicas o efectos de enfermedades o medicamentos.

Estos cambios serán menos pronunciados y la erótica sensual asociada menos afectada si ha sido sexualmente activo. La imaginación, la estimulación sensorial y otras ayudas ambientales pueden incrementar la receptividad al placer y al encuentro.

¿Qué ayuda buscan los adultos mayores en este aspecto?

Indagando en esas ayudas externas, los autores del texto recabaron en tiendas eróticas respecto a las necesidades más frecuentes planteadas por personas mayores:

  • Entre los hombres son aspectos relacionados con la erección los más consultados, desde cremas de uso tópico a arneses peneanos.
  • Entre las mujeres, aspectos relacionados con lubricación y fricción en relaciones coitales y estimuladores del erotismo como perfumes, lencería, masajeadores y juguetes.
  • No obstante, es necesario considerar que hay adultos que optan por no participar en actividades sexuales, y eso también es normal.

El efecto de enviudar

Los factores psicológicos y sociales que afectan la sexualidad a medida que se envejece son muy importantes. En muchas culturas el sexo está vinculado a la juventud y es posible que las personas mayores se sientan menos deseables, pudiendo afectar negativamente su autoestima lo que, a su vez, impactaría sobre su desempeño sexual.

Por ejemplo, enviudar tiene numerosas implicaciones en lo que respecta a la salud emocional y sexual, ya que las personas que han estado en una relación durante la mayor parte de sus vidas pueden no saber cómo gestionar sus sentimientos sexuales a largo plazo.

Sin embargo, debemos recordar que, si no lo somos ya, todos seremos ancianos dentro de unos años y querremos lo que todos: disfrute, dignidad, privacidad y el cuidado atento de alguien que nos ame.

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