No hay salud sin salud mental 

Así de contundente fue Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director Genera de la Organización Mundial de la Salud en el prólogo del Informe sobre salud mental, de 2022.  

Cada 10 de octubre la OMS recuerda el Día Mundial de la Salud Mental con el “objetivo concientizar acerca de los problemas de salud mental en todo el mundo”.

Para este año, 2022, la Federación Mundial de la Salud Mental ha fijado como lema de trabajo y movilización: “Que la salud mental de todos sea una prioridad mundial”. 

Pero ¿qué es la salud mental? Responder a esta pregunta es crucial, porque no podemos cuidar algo que no conocemos o que nos suena etéreo. Nuevamente, la OMS nos dice:

“… la salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad”. 

Ahora bien, la importancia de cuidar la salud mental ha quedado manifiesta en la pandemia. Durante los meses de confinamiento obligatorio descubrimos que estar bien también involucra a nuestra mente.  

Y aquí cabe una aclaración: la salud mental no es asunto que se gesta y desarrolla exclusivamente en el plano individual. Pensarla así es un error que impide tomar acciones colectivas y que fomenta la miopía en el abordaje desde la salud pública. 

Si bien la salud mental fomenta nuestras capacidades como individuo de tomar decisiones, ese bienestar del que habla la OMS se gesta, además, en espacios colectivos como la familia y el entorno en el que una persona se desarrolla. 

Por ello, es importante considerar que, por un lado, un ser humano es más vulnerable a sufrir afectaciones mentales debido a factores psicológicos y biológicos individuales. Algunos de ellos pueden ser sus habilidades emocionales, el abuso de sustancias y la genética,  

Sin embargo, hay otras variables como la exposición a circunstancias sociales, económicas, geopolíticas y ambientales desfavorables.

Aquí entran en juego la pobreza, la violencia, la desigualdad y la degradación ambiental. Cada uno de estos también aumenta el riesgo de afectaciones de nuestra mente. 

La salud mental es un derecho humano

Por ende, todas las personas del planeta deberían tener acceso a ella. Lo recalca Dévora Kestel, Directora Departamento de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud. 

Sin embargo, el informe de la OMS señala que, en promedio, la inversión de los gobiernos es menos del 2% de sus presupuestos destinados a salud.

El panorama de garantía de este derecho empeora si se tiene en cuenta que casi la mitad de la población mundial vive en países en los que solo hay un psiquiatra por, al menos, cada 200 000 habitantes.  

Otro tema es el acceso limitado a medicación esencial. De hecho, la gran mayoría de las personas que tienen un algún tipo de trastorno mental no recibe medicación.  

La estigmatización, la discriminación, la mala calidad de los servicios de atención y los bajos niveles de conocimiento sobre el tema impiden que las personas busquen ayuda.  

No cabe más actuar como de costumbre 

El informe sobre salud mental que hemos mencionado tiene como antecedente al Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013–2020. En este documento, todos los estados miembros de la OMS asumieron un compromiso contundente: “fortalecimiento del liderazgo y la gobernanza, la atención de salud en la comunidad, la promoción y la prevención, así como en los sistemas de información y la investigación”. 

Sin embargo, la contundencia del discurso no encontró eco en la acción. Un análisis de la OMS sobre los resultados demostró que los avances de ese plan han sido lentos. 

Si se pregunta por la causa de este aparente fracaso es actuar “como siempre”. Como consecuencia, Los trastornos mentales siguen devastando las vidas de las personas, al mismo tiempo que los sistemas de salud mental no tienen el equipamiento necesario para atender las necesidades de sus poblaciones. 

Entonces, ¿cuál debería ser el abordaje? El enfoque multisectorial podría ayudar a trazar un mejor camino. Pero la médula de la transformación está en las instancias en las que se toman decisiones. Es decir, en las instituciones que formulan política pública. 

¿Cómo hemos abordado el tema?

Desde Mundo Diners hemos abordado el tema de la salud mental a través de diversos artículos. Le ofrecemos una selección de ellos:

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