Skip to main content

La Rusia de Vladímir Putin quiere llegar a ser ‘Eurasia’…

por Jorge Ortiz

Un solo imperio, de Dublín a Vladivostok

La algarabía del festejo, con bandas de música, estruendo de bocinas, gritos de entusiasmo y carcajadas de felicidad, se oía por todas partes: eran millones de personas que habían empezado la noche anterior una celebración inesperada y jubilosa y que estaban dispuestas a seguir la fiesta hasta caer exhaustas.

Era una alegría exultante, sin excepciones. O casi. O casi, sí, porque en una oficina obscura, poco visible desde la calle, un joven teniente coronel, de 37 años, llamado Vladímir Putin, estaba dedicado a una labor ingrata, que agravaba su tristeza: quemaba documentos y destruía archivos, ante la incertidumbre de lo que vendría.

vladimir putin
Ilustración: Shutterstock.

Era el 10 de noviembre de 1989, y en el ánimo del oficial de la KGB se mezclaba su desconcierto por lo ocurrido la víspera con un enojo que no sabía cómo desahogar. Y es que a la caída del Muro de Berlín, que llevaría a la desintegración de su país, la Unión Soviética, se sumaba su indignación porque en Moscú nadie respondía las llamadas que había hecho todo el día para pedir instrucciones.

Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
¡Lee sin límites! HAZTE PREMIUM o Iniciar sesión

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Jorge Ortiz

Si bien la televisión ha hecho que el público lo conozca, su mejor faceta es la de la escritura, donde demuestra no solo un envidiable conocimiento histórico, sino un estilo terso e impecable. Él dice lo que piensa y lo que cree.
SUS ARTÍCULOS