La ropa de segunda mano está de moda

Conciencia ambiental y ahorro son dos de las razones para apostar por la ropa second hand.

Fotografías: Shutterstock.

En TikTok un chico se propone comprar un outfit completo por diez dólares y pide que lo acompañen a lograrlo. Hace un video del sitio donde buscará la ropa. Escoge un saco azul por 4,60 dólares, un pantalón por 2,90 y una prenda más por 3. Gasta 10,5 dólares en total, llega a su casa, se prueba el conjunto y lo muestra feliz a sus seguidores.

Sea por conciencia ambiental o por ahorro, usar ropa de segunda mano está de moda. El quid del asunto es que la ropa second hand que hoy se consigue, además de ser barata, está en perfectas condiciones y se vende en boutiques o sitios comerciales. Incluso muchas personas optan por hacer un closet sale de vez en cuando, con la idea de recambiar su guardarropa utilizando sus redes sociales.

Chic y sostenible

Pero hay quienes también lo hacen por responsabilidad ambiental y por ir en contra del fast fashion o moda rápida, tan criticada por el daño generado en el planeta. De acuerdo con datos recientes, la industria de la moda es responsable del 10 % de la contaminación global mundial. El impacto ambiental se produce a través de cuatro componentes: el agua que se consume, los materiales que se emplean (y se desechan), el uso y eliminación de productos químicos de potenciales efectos dañinos, y el gasto de energía.

El tema de fondo es que en los últimos quince años la producción mundial de prendas se ha duplicado, pero cuando nos desprendemos de ellas las hemos utilizado 36 % menos de veces. Es decir, cada vez consumimos más ropa pero la usamos menos. Se calcula que solo nos ponemos el 40 % de la ropa que tenemos en nuestros armarios, que cada vez están más apretados.

Por ello, usar ropa de segunda mano es también una manera de aportar a frenar el cambio climático y para hacerlo lo primero es dejar los estigmas de lado. Según un reciente informe, se prevé que el valor del mercado de ropa de segunda mano de Estados Unidos se triplique con creces en los próximos diez años, de 28 mil millones de dólares en 2019 a 80 mil millones en 2029. Así, mientras que se espera que la moda rápida siga creciendo 20 % en los próximos diez años, la moda de segunda mano está a punto de crecer 185 %.

Dejando los estigmas de lado

La ropa de segunda mano se ha percibido durante mucho tiempo como gastada y fea, buscada principalmente por cazadores de gangas o tesoros. Sin embargo, esta percepción ha cambiado y ahora muchos consumidores consideran que esta ropa es de una calidad idéntica o incluso superior a la ropa sin usar.

En el Ecuador la tendencia va en aumento y estas son algunas opciones que puede barajar si le interesa empezar en el mundo de la ropa usada:

  • Una idea poco extendida es reunir amigas/os o familiares para intercambiar prendas. Así, a uno le puede servir lo que a otro no. Y si no es un trueque, puede ser una venta a menor precio.
  • Grupos de Facebook donde se ofertan prendas de segunda mano. Los usuarios colocan fotografías de los productos con el precio respectivo. El mercado es amplio, especialmente en artículos de niños y bebés.
  • Los mercados de pulgas siguen siendo una opción. Existen muchos que se anuncian por redes sociales y tienen buenos estándares.
  • Tiendas second hand que se dedican a comprar ropa en excelente estado, luego la acondicionan para venderla, incluso con etiquetas. Algunas de las tiendas de ese estilo son Amigui y D’Chopin.

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