Skip to main content

Mundo Diners al día

Cine mexicano 'made in' Ecuador

por José Luis Barrera

Silvia Pinal estrella del cine mexicano en VIridiana
Silvia Pinal, estrella del cine mexicano protagonizó 'Caín, Abel y el otro' en Ecuador. Foto: Shutterstock.

México y Ecuador han coprotagonizado películas. En los años sesenta y setenta, estrellas del país norteamericano llegaron a la península de Santa Elena, se bañaron en sus playas y las hicieron escenario de sus historias, pero de pronto todo quedó en nada, ¿qué fue lo que ocurrió?

El baile de Silvia Pinal

En pleno auge de su carrera, Silvia Pinal con traje de hurí contonea su cuerpo como si fuese ‘mi bella genio’. Los velos que apenas la cubren caen en la arena uno a uno hasta completarse seis. En ese instante, un despertador grita y hace brincar a Mauricio Garcés que interpreta a un seductor de pacotilla en la película de 1969 ‘Veinticuatro horas de placer’. La playa de ese metraje está en la península de Santa Elena, Ecuador.

El filme fue uno de los 10 que se rodaron en el país entre 1965 y 1975. Se produjeron especialmente en Guayaquil, de la mano de la Filmadora Ecuatoriana Sociedad Anónima y en asociación con el guionista y productor Alberto López.

López llevaba a cuestas una carrera en México, donde destacaba su participación en las películas del Santo, un luchador enmascarado, quien había saltado de los cuadriláteros a la pantalla grande para combatir por igual a zombis y a criminales. La receta de aquellas historias incluía risas, aventura, una pisca de miedo y otra de erotismo.

En los años del primer 'boom' petrolero, Ecuador era un país atractivo para los extranjeros por sus playas, región Amazónica y volcanes, transformándose en la locación perfecta de filmes exóticos.

Los papeles protagónicos recayeron en estrellas mexicanas del momento como los citados Pinal y Garcés, pero también en Enrique Guzmán, Joaquín Cordero y Tin Tan. El talento local, en cambio, aparecía en el reparto, aunque por lo general como soporte. Ernesto Albán, por ejemplo, terminó convertido en padre de dos chicas mexicanas y Julio Jaramillo hizo uno que otro cameo, en el que aparecía cantando.

Conspiración en bikini

La primera película mexicana que se grabó en Ecuador fue ‘Fiebre de juventud’ (1966). La historia era sencilla: dos estudiantes fracasados pero con talento musical viajan a Ecuador para probar suerte en clubes de moda. En el camino uno de ellos inicia un romance con la hija del ‘hombre más rico del país’ y este pone de condición que la hermana encuentre pareja para permitir el matrimonio.

Los protagonistas del filme son Enrique Guzmán, Begoña Palacios, Fernando Luján y Rosa María Vásquez. El elenco lo completa Ernesto Albán, ‘el hombre más rico del Ecuador’, y Julio Jaramillo, quien solo aparece un par de minutos.

A esta comedia de enredos, le siguió ‘S.O.S. Conspiración bikini’, donde el James Bond mexicano, Alex Dinamo, interpretado en dos ocasiones y ambas en Ecuador por Julio Alemán debe derrotar a una serie de agentes reclutados por el Servicio de Organización Secreta (S.O.S.), un sindicato criminal que quiere destruir el mundo.

Filme 'S.O.S Conspiración bikini'.

Igual que su contraparte inglesa, la historia mezcla aventura con erotismo, lujo y escenarios exóticos, tan en boga en la época disco-psicodélica de los años sesenta. La fórmula se repitió en 1967 con ‘¡Peligro…! Mujeres en acción’.

Las playas de la costa del Golfo de Guayaquil, la capital de Guayas y uno que otra zona de Quito fueron los principales protagonistas junto con las estrellas extranjeras, traídas a instancias de la empresa ecuatoriana y con la gestión de López.

Filmadora Ecuatoriana Sociedad Anónima

  • ‘Fiebre de Juventud’ (1966)
  • ‘SOS Conspiración Bikini’ (1967)
  • ‘Cómo enfriar a mi marido’ (1967)
  • ‘Veinticuatro horas de placer’ (1969)
  • ‘¡Peligro…! Mujeres en acción’ (1969)
  • ‘Cautiva de la Selva’ (1969)
  • ‘Caín, Abel y el Otro’ (1971)
  • ‘Cuando canta el corazón’ (1971)
  • ‘Vanessa’(1972)
  • ‘El derecho de los pobres’ (1973)
Fiebre de juventud 1
Portada de 'Fiebre de juventud'.

El fin de una época

Luis Echeverría Álvarez asumió la presidencia de México en 1970. Todavía estaba fresco el recuerdo de la masacre de Tlatelolco de 1968 y su partido, el PRI, al tiempo que trataba de echar tierra sobre el asunto se enfocaba en mantener bajo control a los artistas.

El cine mexicano, después del fin de su Época de Oro en los cincuenta, vivía una crisis con producciones de poca calidad. Sin embargo, el gobierno estaba interesado en mantenerlo como mecanismo de promoción y propaganda del país.

Así, los empresarios que habían ido en busca de socios fuera de México tuvieron dos alternativas: quedarse con ellos en el extranjero o colaborar con el Estado que ahora, a través del Banco Nacional Cinematográfico, era el principal financista y, por lo mismo, el productor más poderoso.

Lorena Velásquez famosa actriz del cine mexicano de los años sesenta.
Lorena Velásquez protagonizó con Tin-Tan 'Caín, Abel y el Otro’ en Ecuador en 1970. Foto: Jesús Magaña en 'El Universal'.

Este banco existía desde 1942, pero en 1971 se reestructuró; la esencia del cambio se resume en la declaración general del reglamento que se expidió para ese fin:

“El financiamiento a la producción cinematográfica lleva implícito el deseo de que esta se afirme como expresión superior de la mexicanidad en sus más puras esencias…”

Con esto, el acceso a fondos estatales para hacer películas dependía enteramente de funcionarios públicos, quienes ejercían un papel de jurado calificador, dejando en jaque a quienes no se avinieran con la ideología en boga.

Por supuesto, esto no significa que todo fue malo. Algunos de los encargados del proceso de transformación eran, de hecho, gente de cine; es el caso de Rodolfo Landa, nombre artístico de Rodolfo Echeverría Álvarez, hermano del presidente, quien pasó de la Asociación Nacional de Actores a la presidencia del banco.

No obstante, los melodramas con escenarios exóticos quedaron prácticamente fuera de juego y se hizo imprescindible regresar los ojos a México con el fin de tener acceso a las salas de cine y al dinero.

En Ecuador, hubo huellas del paso mexicano: el músico y actor Enrique Guzmán tenía un club con bailarinas gogó en Punta Carnero hasta mediados de los setenta, Ernesto Albán hizo algunas películas con estrellas internacionales, entre otras cosas.

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de José Luis Barrera

Periodista por formación, cuenta cuentos por vocación. Como todo cronista de Indias (millennial en este caso), sus relatos son el resultado de viajes a través de la geografía, pero también a través de los libros.
SUS ARTÍCULOS