
Meta, la compañía dueña de Facebook, arrancó 2025 con una novedad: el lanzamiento de SeamlessM4T, un modelo de inteligencia artificial capaz de traducir 101 idiomas en voz y texto. ¿Este es el fin de la maldición de Babel?
Dice el libro del Génesis que luego del diluvio universal los descendientes de Noé se dispersaron por el planeta. Todos hablaban el mismo idioma, pero hartos de la errancia, construyeron una torre en Babel para acariciar los dominios de Dios e instalarse en torno a ella. Furioso por el desafío, Yahvé clausuró sus bocas enredándolas con acentos distintos.
Hoy, milenios después, la inteligencia artificial pretende romper esa maldición: Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, publicó en la revista Nature los detalles de su SeamlessM4T, una herramienta capaz de traducir alrededor de cien idiomas en texto o voz y sin pasar por un lenguaje intermedio.

Características del traductor
La herramienta de Meta ya está disponible para el público siempre que no se utilice con fines comerciales y se puede probar en esta página. Según los investigadores de la empresa estas son sus principales características:
- Reconocimiento automático de voz para casi cien idiomas.
- Traducción directa de un idioma a otro sin usar al inglés como intermediario.
- Traducción de voz a texto para casi cien idiomas de entrada y salida.
- Traducción de voz a voz, compatible con casi cien idiomas de entrada y treinta y seis de salida (incluido el inglés).
- Traducción de texto a texto para casi cien idiomas.
- Traducción de texto a voz, compatible con casi cien idiomas de entrada y treinta y seis de salida (incluido el inglés).
SeamlessM4T, el políglota de la familia Meta
En realidad, Meta notificó sobre la existencia de su criatura en agosto de 2023, pero el bautismo pasó desapercibido hasta la publicación de este año en Nature. Aquella versión del traductor no difiere mucho de la que hoy está en boca de todos, aunque su capacidad de aprendizaje es constante.
Pero ¿de qué se trata? SeamlessM4T es un modelo de inteligencia artificial generativa que puede traducir y transcribir voz y texto de forma automática en alrededor de cien idiomas de origen y treinta y seis de salida. Esto quiere decir que es posible, por ejemplo, pasar del español al francés de forma directa.
Por regla general, la traducción antes del nuevo producto de Meta se hacía a través de un idioma intermediario. Así, al solicitarle a una computadora que pase una frase del italiano al ruso, el camino era: italiano - inglés, y luego, inglés - ruso.
SeamlessM4T, además, tiene la capacidad de aprender y también de traducir y transcribir no solo texto, sino voz y saltar de este al otro soporte. Por todo esto, ya no parece tan lejano aquel audífono de la ciencia ficción que susurra en el oído y de forma simultánea el significado de una frase dicha en un idioma ajeno.
Sin embargo, investigadores como Maite Martín, catedrática del departamento de Informática de la Universidad de Jaén, apunta que, pese al avance significativo, la herramienta tiene que enfrentar un gran desafío antes de implementarse de forma oficial: el traductor no puede comprender las inflexiones vocales que hacen de una lengua algo vivo. Además, sus resultados podría estar sesgados en temas como el género -sobre todo ahora por el coqueteo de Meta con la administración de Donald Trump.
Más allá de esto, el avance tecnológico es importante y, claro, existe un riesgo, pero este resulta del uso inadecuado. Al final, el invento nunca es lo peligroso, pero sí podrían serlo las intenciones de quien lo usa…
Un pionero
En noviembre de 2016, Google celebraba que en apenas diez años su traductor había pasado de soportar un puñado de idiomas a 103. No era todo. Dicha fiesta contenía una sorpresa: la herramienta ya no traduciría palabra por palabra, sino frases completas.
Es probable que el cambio suene insignificante, pero no lo fue. El proceso se llama ‘traducción automática neuronal’ y se enfoca en buscar las alternativas adecuadas para cumplir con la gramática y el sentido de cada lengua.
En resumen, Google Translate -que aún es uno de lo más requeridos- usa inteligencia artificial para romper la barrera idiomática y su potente motor de búsqueda es la fuente de la que se alimentan sus traducciones. Al fin y al cabo, allí, en las páginas web, está casi todo lo que necesita la ‘red neuronal’ para aprender y perfeccionarse.

