Skip to main content

El regreso a los ‘teléfonos tontos’

por Xavier Gómez Muñoz

Teléfonos
Imagen referencial creada con IA.
TIEMPO DE LECTURA 4 MINUTOS
Escucha el artículo
00:00 / 00:00

¿Por qué, si existen teléfonos celulares tecnológicamente cada vez más avanzados, con mejores cámaras, resolución de pantalla, velocidad de procesamiento, capacidad de memoria, diseños más lindos y esas cosas, crece la tendencia a usar dispositivos con tecnología de finales de los años noventa? Aquí les contamos.

No es alguna de esas modas hípsters, no. Aunque, quién sabe, quizás en algunos casos sí, un poco. El hecho es que los teléfonos celulares anteriores al smartphone están volviendo al mercado y no son pocos los que ven en ellos una alternativa saludable y más o menos viable frente a la creciente adicción a las pantallas, la hiperconexión de la que se habla tanto hoy en día y los estados de estrés, ansiedad… y otros males derivados del uso exacerbado de nuestro buen amigo internet y las plataformas sociales.

Una respuesta ante diseños adictivos

En el mundo hay más teléfonos celulares que personas. Según cifras del portal Bank my cell, más del 60% de la población mundial tiene un smartphone. Hay quienes cuentan con dos o más y, si se toma en cuenta a los usuarios de celulares sin conexión a internet, estaríamos hablando de 8310 millones de dispositivos en todo el planeta. Eso, mientras se estima que en el mundo hay alrededor de 8,2 mil millones de seres humanos.  

Ecuador no se queda atrás con respecto a esos números. A inicios de 2024, conforme a datos publicados por la agencia de marketing digital Branch, ya había 17,56 millones de conexiones activas de telefonía móvil, que equivalen a cerca del 96% de la población nacional, y las cifras crecen cada año. Pero el problema no pasa precisamente por la penetración de la telefonía móvil, sino por la demanda de tiempo y atención que requieren aquellos aparatitos que empezaron por ser teléfonos y han acumulado funciones, apps y complementos digitales.

¿Un smartphone demanda atención y tiempo?, se preguntará seguramente alguien por ahí. Y sí, lo hace, claro. Por ejemplo, a través de notificaciones incesantes y que pican como mosquitos a las tres de la mañana. Solicitudes de actualización que llegan en el momento menos esperado. Usuarios del otro lado de WhatsApp o cualquier otro servicio de chat que esperan respuestas 24/7. Timelines, feeds, recomendaciones… con contenido curado algorítmicamente y a la medida de los gustos de cada uno, en las apps de las redes sociales más populares.

Las pantallas actuales capturan nuestra atención, ya decía el profesor Javier Díaz Noci, porque se actualizan permanentemente según el ánimo del narrador o el usuario y nos permiten interactuar de un modo no lineal. El scroll infinito nos mantiene pegados a ellas a través de un acto sencillo: deslizar un dedo. Y la realidad, más parca o menos procesada, si se quiere, generalmente no puede competir con la abundancia e intensidad de los estímulos virtuales. El libro impreso, la radio y la televisión analógicas, el periódico o la revista de papel… tampoco. 

Y así, a menos de dos décadas de que Steve Jobs estandarizara el modelo más popular de smartphone, a través de la presentación del iPhone, en 2007, y mientras Mark Zuckerberg trabaja en el diseño de unas gafas que, según dice, sustituirán a los teléfonos inteligentes, aparecen usuarios que se sienten más cómodos con los llamados dumbphones o “teléfonos tontos”. Con dispositivos que no sirven más que para hacer llamadas, enviar y recibir SMS y, por si acaso, cuentan con una calculadora, una linterna, un calendario... Esas cosas cuyo uso no requiere vivir conectados.

Tiempo de conexión y usuarios

Los estudios sobre el tiempo que dedicamos a los smartphones no son muy positivos que digamos. Aunque seguramente hay quienes los usan por periodos más largos y otros no tanto, cada persona en el mundo invierte un promedio de cuatro horas con treintaisiete minutos al día en su teléfono inteligente y lo revisa cincuentaiocho veces. Los nacidos entre 1995 y los primeros 2000 (la llamada generación Z) están conscientes de que pasan demasiadas horas interactuando a través de o con sus teléfonos, aunque pocos hagan algo para evitarlo.

De ahí que, si los primeros clientes de los teléfonos no inteligentes actuales fueron las personas mayores que se confundían con el uso de smartphones, los segundos son generalmente padres que intentan ofrecer a sus hijos pequeños dispositivos de comunicación que no les mantengan embobados.

La Organización Mundial de la Salud y algunos especialistas recomiendan, de hecho, que no se exponga a menores de dos años a ese tipo de pantallas, un tiempo máximo de una hora al día (en compañía de un adulto y con contenido educativo) para niños de dos a cinco años y hasta dos horas, sin contar tareas escolares, en el caso de menores de entre seis y diecisiete años.

El tercer grupo interesado en los dumbphones son personas que buscan desconexión digital para, como se dice ahora, conectarse mejor consigo mismos y su entorno más cercano o físico. Gente que busca superar la adicción a las pantallas y sus consecuentes problemas de sueño, agotamiento físico y mental, bajo rendimiento, obesidad, depresión, ansiedad… Desintoxicación digital o, simplemente, vivir con algo más de tranquilidad.

Los actuales requerimientos laborales, educativos y sociales, sin embargo, no siempre lo permiten. Y es por tal razón que ya hay quienes, inteligentemente, cuentan con dos teléfonos celulares: el “tonto”, para mantenerse comunicados durante los periodos de descanso, y el smart, que usan sobre todo en el trabajo y demás actividades productivas. Otros, quizás menos recursivos o sin acceso a planes de telefonía móvil, apagamos el wifi y listo: pasamos, sin tanto lío, del smart al dumbphone.

Qué dice el mercado

Pensará por ahí algún lector que cuando hablamos de teléfonos celulares anteriores al smartphone nos referimos a los viejos y aparatosos “ladrillos”. Pero no, si no tuvo la precaución de guardar su último celular no inteligente, no se preocupe. En el mercado es posible encontrar modelos nuevos pero clásicos, como “el de tapita”: ese que se abre como si fuera un libro, sí. Celulares pequeños y de una sola pieza. Y hay también teléfonos tontos con pantalla táctil que, ¿como para no pasar “vergüenza”?, se parecen a los smarts.

Marcas como Light Phone, Punkt, Doro o Nokia se han especializado en la producción de ese tipo de teléfonos. Algunas de esas compañías incluso han reportado un crecimiento sostenido en aquella línea. Según The Wall Street Journal, los teléfonos tontos están siendo adquiridos también por directores ejecutivos y líderes de varios sectores que, con diferencia de sus subalternos, pueden darse el lujo de estar menos disponibles y concentrarse en otras tareas.

El verdadero lujo quizás ya no sea, entonces, cargar con el último y más sofisticado smartphone en la cartera o el bolsillo, sino la posibilidad de desconectarse. Pero tampoco conviene emocionarse mucho con los teléfonos no inteligentes de ahora, pues, si bien es cierto que se habla cada vez más de ellos, no son una tendencia masiva ni pueden en verdad competir contra la poderosa industria de los smartphones y sus características tecnológicas. Aunque los usuarios siempre podemos oponer resistencia, claro. Ir contra la ola o, al menos, ser conscientes de que existen alternativas.

Etiquetas:

Imagen de perfil

Acerca de Xavier Gómez Muñoz

Periodista, docente e investigador especializado en nuevas y viejas narrativas, tecnologías de la comunicación, cultura digital, periodismo y medios. Compiló cinco años de periodismo narrativo en su libro Crónicas (Dinediciones, 2019). En su siguiente obra, Un mundo híbrido (2025), reunió quince ensayos sobre cultura digital. Es doctor en Periodismo y máster en Periodismo Multimedia Profesional por la Universidad Complutense de Madrid.
SUS ARTÍCULOS

Finalizar Compra

DETALLES DE FACTURACIÓN

Requerido.
Requerido.
Ingrese un correo válido.
Documento inválido.
Celular inválido.
País / Región *
    Requerido.
    Región / Provincia *
      Requerido.
      Localidad / Ciudad *
        Requerido.
        Requerido.

        RESUMEN DEL PEDIDO

        Producto
        Cantidad Total 1
        Subtotal $0.00
        IVA 0% $0.00
        Total $0.00

        Pagos seguros vía:

        Visa Mastercard Amex Discover Diners

        Finalizar Compra

        Detalles de facturación

        Requerido.
        Requerido.
        Ingrese un correo válido.
        Documento inválido.
        País / Región *
          Requerido.
          Región / Provincia *
            Requerido.
            Localidad / Ciudad *
              Requerido.
              Requerido.
              Celular inválido.

              Resumen del Pedido

              Plan
              Subtotal $0.00
              IVA 0% $0.00
              Total $0.00

              Pagos seguros vía:

              Visa Mastercard Amex Discover Diners
              Revista Mundo Diners
              Resumen de privacidad

              Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.