En Nagaya Tower conviven jóvenes y ancianos japoneses en una suerte de experimento social contra la soledad.
Una pareja pasea apaciblemente en kayak por el río Kotsuki en la ciudad de Kagoshima, al sur de la isla de Kyūshū. De fondo, el Sakurajima, uno de los volcanes más activos de Japón y símbolo de la ciudad, humea ligeramente. Podría ser una escena cualquiera, si no fuera porque entre los paseantes hay más de cuarenta años de diferencia.
Ambos son parte de una peculiar comunidad inspirada en las antiguas nagayas del período Edo (1603-1868) que constituían un estilo de vida colectiva. Así lo explica Yasunori, de 72 años, que se unió a este círculo hace cinco años junto a su esposa Mutsuko de 70.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


