¿Qué pasa cuando muere una persona laica? ¿Existen servicios fúnebres adecuados para agnósticos o ateos en el Ecuador? ¿Por qué es tan difícil despedir a un ser querido, o despedirse, sin pasar por las convenciones de alguna religión?
Cuando pienso en un modelo de funeral laico me acuerdo de Umberto Eco. Seguramente ha habido más grandes, con más gente, más emotivos, pero en aquel se mostró al mundo, a través de la televisión y las redes sociales, no solo cómo es despedir a alguien mediante una ceremonia civil, sino lo infranqueable que puede ser la religión en un acto natural y al mismo tiempo que se pretende tan solemne y místico como la muerte.
Eco murió en 2016. El lugar elegido para su despedida fue una edificación medieval convertida en museo de arte, frente a su casa de Milán: el castillo Sforzesco. El músico barroco Arcangelo Corelli entonó “La follia” (“La locura”). Lo acompañaron intelectuales y artistas, funcionarios y políticos, lectores, antiguos alumnos, amigos, su esposa, hijos, nietos... El cofre, de madera clara y sin símbolos de ningún tipo a la vista, estuvo adornado con flores silvestres y a su lado resaltaba la toga de la Universidad de Bolonia, donde Eco trabajó como profesor alrededor de cuarenta años.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


