Hay quien campea a sus anchas por una casa vacía o por una agenda sin marcas de reuniones o encuentros. Pero hay también quien se ha quedado solo, por circunstancias que no estuvieron en sus manos. O que, rodeado de gente, se siente aislado. Personas a las que la suma de las horas sin compañía les resulta angustiante y viven ese estado con una ansiedad y una tristeza que se sedimentan. Son ellos, estos últimos, los que padecen lo que se conoce como soledad no deseada: una afectación individual, con costes sociales, que se empieza a conocer como la “pandemia del siglo XXI” y que está relacionada con unas cien muertes por hora, más de 871 000 al año.
En junio de 2025 la Comisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su informe mundial sobre conexión social. En el documento definió la soledad como “el sentimiento doloroso que surge de la brecha entre las conexiones sociales deseadas y las reales”, y el “aislamiento social” como la “falta objetiva de conexiones sociales suficientes”.
El documento dimensionó los alcances de la soledad no deseada como un problema de salud pública, debido a su alta prevalencia. Las cifras impactan: una de cada cuatro personas mayores sufre aislamiento social, y entre el 5 % y el 15 % de los adolescentes padecen soledad, aunque se reconoce que pueden ser cifras subestimadas.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído

