
Guápulo no es un barrio del montón. Sus paisajes llenos de verdor y caminos serpenteantes no solo están clavados en la memoria de sus miles de habitantes, sino que también aparecen en películas, libros, fotografías de autor y videos musicales.
Desde México a Hollywood
A finales de los años 60, se filmaron varias películas mexicanas en Ecuador, una de ellas fue ¿Cómo enfriar a mi marido?, una comedia dirigida por René Cardona Jr. y protagonizada por Elsa Aguirre, Julio Alemán y Pedro Armendáriz.
La cinta cuenta la historia de una mujer que quiere matar a su esposo, porque ya está cansada de sus infidelidades. Entonces, se pone a ensayar diversas posibilidades para acabar con su vida y eso la mete en muchos enredos y problemas.
En una de las escenas, la protagonista sale del Hotel Quito con dirección al Reservorio de Cumbayá. Mientras maneja por las calles de Guápulo es perseguida por un policía. En pantalla, la persecución dura cerca de tres minutos y deja ver cómo era el barrio en 1967.
El convertible rojo que maneja Aguirre se detiene a pocos metros del pequeño puente que, en la actualidad, conecta al barrio con la avenida Simón Bolívar. En ese mismo lugar se grabó, 33 años más tarde, una de las escenas de Proofe of Life (Prueba de vida).
En ese filme, protagonizado por Russell Crowe y Meg Ryan, el verdor de las montañas de Guápulo le sirvió al director Taylor Hackford para montar la escena en la que unos encapuchados con metralleta en mano secuestran a un grupo de extranjeros.
Guápulo, en clave de novela negra
Justine es una vulcanóloga francesa que vive en Quito. Una noche, luego de salir de una fiesta en Guápulo, un trío de delincuentes le roba sus pertenencias y la deja herida. Un par de horas más tarde, su cuerpo inerte reposa en una clínica del norte de la ciudad.
La muerte de Justine, inspirada en la historia de la joven Charlotte Mazoyer -fallecida en 2009- es el fatídico hecho en torno al cual se mueven los personajes de ‘Guápulo’, la novela que Alfredo Noriega publicó en 2019 con la editorial independiente Cactus Pink.

‘Guápulo’ es una novela negra, poblada de referencias musicales, que propone un juego narrativo entre hechos reales, ficción y autobiografía; donde Juan, el papá de Justine, tiene un papel protagónico. Con sus recuerdos se tejen escenas cotidianas.
Muchas de esas escenas suceden en Guápulo, un barrio que Noriega ficciona hasta convertirlo en una especie de personaje secundario. La novela puede ser leída como un réquiem literario en honor a Mazoyer y a las víctimas de atentados terroristas.
De Blomberg a los Monks
Juan Lorenzo Barragán vive en Guápulo desde los 5 años. A lo largo de su vida ha visto cómo los paisajes de este barrio han ido mutando. Fue parte de su época más bohemia, en los años 80, y en los últimos años se ha dedicado a fotografiarlo.
Sus fotografías a color -donde el barrio aparece lleno de casas y de gente- contrastan con las capturadas por Rolf Bloomberg entre los años 40 y 60; imágenes en blanco y negro donde la naturaleza aún eclipsa a las edificaciones que había por esos años.

Los paisajes guapuleños también se han vuelto populares gracias a videoclips de artistas locales. Entre los más icónicos está el de la canción ‘La Diabla’, de Guardarraya. Allí, la actriz guayaquileña Paulina Obrist camina al amanecer por sus calles adoquinadas.
También está el videoclip ‘Fiesta popular’, de los Swing Originals Monks. El video se grabó durante uno de los días de celebración de las Fiestas de Guápulo -primeros días de septiembre-, por eso aparecen vacas locas, pingulleros payasos y danzantes.
Personajes que por estos días suben y bajan por la avenida Conquistadores y el Camino de Orellana mezclándose entre vecinos del barrio y los 'extranjeros'; unos para celebrar a la Virgen de Guápulo y otros simplemente para vivir la fiesta y la jarana ¡Salud!

