Como premisa general, se suele creer que los influencers son las nuevas huestes de este mundo, cuya misión es simple: convertir nuestra civilización en la distopía que Mike Judge plasmó en Idiocracy.
Sin embargo, creo que no puedo ponerlos a todos en una misma paila del infierno. Aquellos que hacen reviews de libros, películas y discos son dignos de mi misericordia. Lo mismo opino de quienes comparten sus recetas de cocina. También creo pertinente reconocer los méritos de quienes, en pleno ejercicio de la libre empresa, venden carne orgánica y silicón por OnlyFans.
Lamentablemente, ellos son una modesta minoría, comparada con las enormes masas que predican la estupidez con una pasión digna de fanático religioso o comentarista deportivo. Vale siempre recordar que dichas criaturitas del Señor son solo producto de la sociedad mamerta que los engendró. En estos tiempos carentes de héroes, ante la falta de ejemplos más dignos a seguir, los influencers son la única alternativa disponible para llenar el vacío que muchos llevan dentro.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


