
Desde mediados de 1911 un clima antialfarista se extendió en el país. La vida de Eloy Alfaro se fragilizaba día a día.
José Eloy Alfaro Delgado (Montecristi, 1842 - Quito, 1912) fue general de División del Ejército del Ecuador desde 1895 y líder de la Revolución liberal ecuatoriana (1895-1924). Por su rol central en las batallas de la revolución y por haber combatido al conservadorismo por casi 30 años, es conocido como el Viejo Luchador. En ninguno de sus mandatos llegó al poder por elección popular, siempre fue por medio de golpe de Estado, dado por los revolucionarios, luego de lo cual se llamaba a Asamblea Constituyente para legitimar el poder. Fue presidente de la República del Ecuador en dos ocasiones, en períodos que comprenden de 1897 a 1901 y 1906 a 1911.
La muerte de Alfaro fue consecuencia de varios factores. Las fuerzas clericales latifundistas, los grandes de la oligarquía porteña y los liberales “placistas” formaron la ola de agitación popular antialfarista. Don Eloy fue víctima de su propio papel histórico de líder revolucionario. No pudo llevar su proyecto a resultados radicales, pero tampoco se acomodó al nuevo pacto oligárquico que se consolidaba.
Fue un dirigente adelantado a su época, quedó atrapado, sin espacio. Su muerte política antecedió a su muerte natural. Pero eso coadyudó a elevar su figura histórica. El pueblo del Ecuador ha reconocido en Alfaro a su máximo líder revolucionario.
*Tomado del libro 'El poder y la muerte: Crímenes políticos en el Ecuador, 1830-1959' de Enrique Ayala Mora

