
La peregrinación de la Virgen de la Nube en Azogues es una tradición que se originó durante la Colonia y aún hoy, tres siglos después, convoca a fieles de distintas partes del Ecuador. ¿De qué se trata?
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'
Localidad: Azogues
Provincia: Cañar
Fecha de celebración: 1 de enero
La peregrinación de la Virgen de la Nube en Azogues es importante para la comunidad porque mantiene la cohesión social y diferentes expresiones culturales giran alrededor de ella. Música, danzas tradicionales, alabanzas, cantos y rezos son rememorados por los devotos año tras año. En las bebidas destaca el "draquecito" de guarapo, que es una bebida caliente de especias y alcohol de caña. Y entre los dulces, las nogadas y moncaibas.

Historia
La Virgen de la Nube es una advocación mariana que proviene de la Colonia. Según la historia, en 1696 el obispo de Quito estaba enfermo y desahuciado, por lo que el pueblo de Guápulo organizó una novena para pedir por su salud. Una procesión salió camino hacia la Catedral el 30 de diciembre de 1696 y, en medio de la romería, una imagen de la Virgen María se formó en las nubes. Cerca de 500 personas atestiguaron el hecho. Además, el obispo se curó repentinamente.
La nueva advocación de la Santísima Virgen fue llevada desde Quito hacia otros lugares del Ecuador. Sin embargo, la propagación del fervor por la Virgen de la Nube en Azogues (Cañar) se debe al sacerdote Julio María Matovelle, quien prometió a la Virgen irradiar su devoción y lo hizo a través de la congregación de religiosos oblatos que tomó este sector bajo su guía pastoral en octubre de 1884.
La imagen de la Virgen fue tallada por el escultor cuencano Daniel Alvarado, en 1896, y fue llevada por los franciscanos hasta Azogues, donde en 1899 fue colocada en una capilla construida en su honor. Ya en 1965 la comunidad de los sacerdotes franciscanos de Azogues, por intermedio del arzobispo de Cuenca, consiguió del papa Paulo VI el decreto de canonización de la Virgen de la Nube.
La festividad religiosa viene desde 1912, cuando se bendijo la primera piedra para la construcción del convento y Santuario de la Virgen de la Nube de Azogues. A partir de allí todos los domingos, después de la celebración eucarística, se ejecutaron mingas para su construcción. Sin embargo, es a partir de 1920 que tiene lugar la procesión que se realiza los primeros días de enero de cada año y que actualmente reúne a alrededor de 60.000 fieles.
La festividad de la Virgen de Nube
Cada 1 de enero, a las 03:00, comienza la víspera de la procesión, también se realiza una vigilia para que un encargado "enjoye" a la imagen con cetro, pechera, corona de oro y piedras preciosas. El manto confeccionado en telas de alta calidad también es colocado a la Virgen por voluntarias.
A las 10:00, la Virgen va en andas a los patios de la unidad educativa San Diego de Alcalá para la misa campal en su honor; luego, sale en procesión por las calles principales de la ciudad. Los azogueños engalanan sus casas y balcones con flores para recibir a la imagen. Durante la procesión, los asistentes rezan el rosario y entonan cantos; grupos de mariachis dan serenatas a la Virgen de la Nube y las bandas de pueblo también le cantan.
La procesión llega al santuario levantado en su honor, sobre la pequeña colina del Calvario. En la fachada de la iglesia, el superior de los franciscanos en el Ecuador bendice a los asistentes. Más tarde se celebra una eucaristía con la presencia de 20 sacerdotes franciscanos que llegan de varios conventos del Ecuador. La homilía termina con la interpretación del himno nacional y del himno a la Virgen de la Nube. Las celebraciones duran hasta las 19:30. A eso de las 20:00 le retiran las joyas y el manto a la imagen, y se guardan para utilizarlos en otras ocasiones.
La Virgen de la Nube ha sido declarada "madre del ecuatoriano ausente", por los muchos milagros que le han atribuido quienes migraron desde las provincias de Cañar y Azuay hacia los Estados Unidos en la ola de migración ecuatoriana que se registró en el país a partir del año 2000.
Debido a la gran cantidad de devotos -organizados bajo la Congregación Azogues-Nueva York, los Coros de la Virgen de la Nube y los Caballeros y Damas de la Virgen de la Nube- la imagen fue entronizada (colocada en un lugar preferente) en 1993 en la Catedral de San Patricio de Nueva York y cada 1 de enero es venerada en esa ciudad en medio de una celebración eucarística.
Asimismo, el emplazamiento del monumento de la Virgen en la cima del cerro Abuga, en Azogues, en 2009, es otra muestra de la importancia de la imagen. Lo trascendental de la ubicación de la estatua radica en que el Abuga es el lugar más importante de la mitología cañari, una montaña sagrada donde se ofrecían sacrificios a las divinidades.
La comunidad franciscana de Azogues, liderada por el padre guardián del convento, es la responsable de organizar la fiesta. Además, existen asociaciones como los coros y los Caballeros y Damas de la Virgen de la Nube, que cumplen la función de priostes y se organizan para que la celebración anual se mantenga.
En 1927 se crearon estos coros de la Virgen, que están compuestos por 30 familias. En un inicio existían 21 coros, en la actualidad son 180 y están organizados por zonas.
Los coros participan durante la novena y la procesión.
La devoción no tiene fronteras, pues feligreses de todas partes del país e incluso del extranjero llegan para agradecer a ‘la madre de los migrantes’ por los favores recibidos, además de pedirle protección para los suyos y esperanza para afrontar el futuro.
Platos tradicionales
No hay una comida en particular asociada a esta celebración. Sin embargo, los feligreses tienen una variedad de comidas típicas que, a propósito de la visita a la ciudad, aprovechan para degustar. Las comidas tradicionales son: la fritada con chochos, el hornado con llapingachos y ají, las cascaritas de chancho, locro de papa, moncaibas y maíz tostado. En las bebidas destaca el licor con agua caliente llamado el "draquecito" de guarapo.
Nogada

Receta de Marco Antonio Novillo Zumba
La Playa, Azogues, Cañar
Ingredientes
1 litro de agua
2 libras de panela
2 huevos
1 taza de máchica
¾ de taza de tocte pelado
Preparación
(20 porciones)
En una paila, prepare miel de panela con agua hasta que el espesor esté a punto de bola. Retire del fuego, deje enfriar y añada los huevos, uno por uno, mezclando rápidamente para evitar que cuajen. Agregue la machica poco a poco, mezclando bien para que no se formen grumos. Finalmente, agregue el tocte. Espolvoree máchica en una lata y extienda la nogada. Una vez tibia, corte en pedazos a su gusto y guarde en un frasco o empaquete.

