
Existen dos fiestas en honor de la Virgen de Guadalupe en Baños, parroquia de Cuenca: una en septiembre y otra en enero. ¿Por qué? ¡Se lo contamos!
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'
Localidad: Baños
Provincia: Azuay
Fecha de celebración: septiembre y primera y segunda semana de enero.
La parroquia rural de Baños se encuentra ubicada a quince minutos del centro histórico de la ciudad de Cuenca, en la provincia del Azuay. Este sitio es reconocido por sus aguas termales, su historia colonial, por la devoción de sus habitantes a la Virgen de Guadalupe y por manifestaciones culturales como la elaboración de encauchados.
Historia
La Virgen de Guadalupe es una manifestación religiosa popular. Cada año llegan devotos de todo el país al Santuario del Espíritu Santo y Nuestra Señora de Guadalupe para rendirle culto. Esta fiesta se celebra todos los años en el mes de septiembre y en la primera y segunda semana de enero. Se expresa por medio de danzas, bandas de pueblo, música y baile popular que tienen como imagen principal a la Virgen de Guadalupe. Sus devotos agradecen por los milagros recibidos y le piden bendiciones para toda la comunidad.
Al sitio que hoy se conoce como Baños llegaron diferentes culturas, como los cañaris e incas, que la bautizaron con diferentes nombres en honor a sus vertientes de agua caliente. Los incas la llamaron ‘Cachi-Loma’ (Loma de Sal), luego, los españoles, debido a la presencia de manantiales hirvientes, la nombraron Baños.
Con la llegada de los españoles se impone la religión católica y son los doctrineros franciscanos quienes se hicieron cargo de extenderla. Baños puede haber tenido su fundación española en el siglo XVII, en 1693, aunque no hay documentos que clarifiquen la fecha. Por las minas de oro y plata que existían allí, en 1743 se denominó Espíritu Santo de Baños, y más tarde el Obispo de Quito, Luis Francisco Romero, bautizó al sitio como El Pueblo de Nuestra Señora de Guadalupe de Baños, hasta que se creó como parroquia rural de Cuenca en 1824. Fue legalmente oficializada y ratificada como parroquia rural el 1 de septiembre de 1852.
Actualmente, la parroquia de Baños se llama Nuestra Señora de Guadalupe y del Espíritu Santo de Baños en honor a la imagen traída por los españoles de la Virgen de Guadalupe. Existen varias versiones de cómo llegó la Virgen. Una de ellas señala que “cierto día claro, de pronto, en el azul del cielo, apareció una cándida paloma. Días antes los naturales (indios) la habían visto en otros lugares más altos y era nada menos que la paloma de los siete dones del Espíritu Santo que se asentó en Baños. Ante el asombro y éxtasis de los pobladores, la misteriosa paloma posó sobre un aliso, en donde a la sombra de dicho árbol brotaba una fuente de agua cristalina. Acudieron ahí los naturales y con gran asombro miraron que la paloma había desaparecido y que, en cambio, una imagen de la madre de Dios les sonreía”. La imagen, según la narración, es la del culto actual.
Otra versión es que los españoles trajeron la devoción a la Virgen y le rendían culto. Con el pasar del tiempo, la devoción de los nativos se incrementó y le pedían a la imagen que cese la opresión y el abuso de los españoles. Se comenta que la Virgen les consolaba y prometía curar sus heridas muy pronto.
Narran los mayores que ante la pena y el estupor de los españoles, en presencia de todos, desapareció la imagen de la Virgen y al mismo tiempo desaparecieron los yacimientos de oro y plata, por lo que los españoles abandonaron la zona y dejaron en paz a los nativos. Los nativos lloraban la ausencia de la Virgen, pero a la vez agradecían la liberación de los españoles, por lo que ante la pena y las expresiones de amor la Virgen decidió volver; se cuenta que de sus ojos salieron lágrimas, las mismas que hicieron que del suelo brotasen fuentes ardientes de agua.
Por la devoción de los feligreses se inicia la obra de la Iglesia de Baños, que fue construida en mingas. Inicialmente hubo una capilla y fue el párroco Froilán Seminario, quien inició con los trabajos del templo. Esta obra quedó inconclusa tras la muerte del párroco. Luego continuó con los trabajos el padre Alfonso Carrión Heredia, quien culminó la Iglesia de Baños y promovió otras obras de gran importancia.
En Baños, la fiesta en honor a la Virgen de Guadalupe se celebra el segundo domingo de enero. Los organizadores de la fiesta son los priostes y en la víspera hay fuegos artificiales y quema de chamiza. Además, se realizan contradanzas, escaramuzas, misas y procesiones. Otra de las celebraciones de la Virgen ocurre el 8 de septiembre.
En la fiesta se expresa la devoción en busca del milagro y por mantener la unidad de la comunidad, pero también es una celebración de prestigio social y económico, ya que los priostes se convierten en "mediadores de conflictos" e incluso se les pide permiso o bendición para realizar alianzas. Es así que se tornan autoridades morales comunitarias reconocidas que ponen en vigencia la cosmovisión andina.
La festividad
La fiesta que se celebra en el mes de septiembre es organizada por priostes y devotos de la Virgen de Guadalupe. Se desarrolla la novena, se realizan procesiones y se organizan eventos culturales y serenatas a la Virgen. Por esta fecha también tiene lugar la elección de la cholita y reina de Baños.
La fiesta patronal de la Virgen de Guadalupe se celebra desde el 5 hasta el 8 de septiembre. Quienes organizan la fiesta son los priostes de la parroquia que de forma voluntaria colaboran en la novena. La Virgen recorre diferentes barrios para recibir el culto de sus devotos y es recibida con oraciones, cánticos y música.
La fiesta que se celebra en enero, en cambio, se remonta a tiempos muy antiguos. Según algunos relatos, se realizaba un domingo y era conocida como la fiesta de los toros, aproximadamente en 1938. Por esa época ocurrió un robo de joyas de la Virgen, al poco tiempo se recuperó lo robado y se decidió como reparación a esta ofensa tener un segundo domingo de fiesta, de allí se instaura la celebración de reparación o de aniversario. Cuentan que al principio se podía distinguir las fiestas según la condición étnica; el primer domingo era la fiesta de los naturales (indios) y el segundo de los blancos.
En la fiesta de los indígenas se usan disfraces de cholas, monos y otros animales. Se baila en honor a la Virgen durante los cuatro días de festividad, luego en la plaza central se da paso a la misa y se realiza la procesión. En cambio, en la celebración de los blancos se celebra inicialmente la eucaristía, para continuar con un ‘show’ artístico, orquesta y música. Por último, hay quema de castillo, vacas locas, cohetes y se cierra con un baile popular.
Platos tradicionales
En la gastronomía destacan comidas tradicionales y típicas. Lo más característico de la fiesta de la Virgen de Guadalupe es la preparación de los timbulos y los cuchichaquis, una comida tradicional que se prepara para los días de fiesta.
También se elaboran chumales, quimbolitos, buñuelos, tortillas y tamales. El mote es infaltable en los hogares bañenses, el chancho es una tradición y el cuy asado se lo consume en eventos especiales. En bebidas típicas está el draque o canelazo, la chicha y el pulque.
Timbulos

Receta de Esthela Edelina Sigüenza Vera, Guadalupano Bajo
Baños, Cuenca, Azuay
Ingredientes
1 taza de harina de maíz molido
½ cucharadita de polvo de hornear
¾ de taza de mantequilla
1 huevo batido
½ taza de miel de panela preparada con especias de dulce
(1 taza de agua, ½ taza de panela y especerías al gusto)
Hojas de maíz seco, limpias y húmedas
Para el relleno:
½ taza de queso desmenuzado
1 cucharada de panela rallada
Preparación
Este alimento se consumía en las romerías a la Virgen del Cisne y constituía un elemento fundamental en las fiestas; sin embargo, se ha convertido en un símbolo de la gastronomía bañense y se lo puede encontrar todos los domingos en la plaza central.
(Para 6 porciones)
En un recipiente, ponga la harina y el polvo de hornear previamente cernidos, agregue la mantequilla derretida, el huevo batido y la miel hasta formar una masa suave y manejable; deje reposar por 10 minutos.
Para el relleno, mezcle el queso con la panela, separe en porciones de ¼ de taza.
Después, en una hoja de maíz ponga dos cucharadas de masa y sobre esta una cucharadita del relleno, amarre y envuelva con una tira de la misma hoja.
Cocine al vapor durante una hora y media.

