
Mientras se construía la vía a Calacalí en los años 60, tres niños subían a una roca todas las madrugadas para rezar a la Virgen hasta que ella se les apareció... Ese es el origen de una devoción que hoy es importantísima para Nono.
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'.
Localidad: Nono.
Provincia: Pichincha.
Fecha de celebración: 13 de agosto.
La devoción por la Virgen del Camino de Alambi nació en 1964 con la aparición de la imagen en una roca durante la construcción de la vía a Calacali en la hoy conocida Gruta de Alambi. La aparición de la Virgen se da en un contexto similar al de otros pueblos andinos: su imagen aflora grabada sobre una roca en un lugar de importancia para la comunidad.
Historia
Nono fue fundada como parroquia eclesiástica en 1660 por los jesuitas, quienes la bautizaron con el nombre de San Miguel de Nono. El origen de su nombre tiene dos teorías; en la primera se cree que fue tomado de un cacique importante de la región, pues es un nombre común en el dialecto de la zona anterior a la conquista inca. La segunda teoría dice, en cambio, que posiblemente fue bautizada así por sus mismos fundadores jesuitas, por ser esta la novena parroquia fundada por la orden.
Su fundación política se da el 13 de agosto del año 1720 convirtiéndose, conjuntamente con Mindo y Zámbiza, en una de las parroquias rurales más antiguas del Distrito Metropolitano de Quito. Hay registros de la existencia de asentamientos humanos en el sector que datan de 500 años d.C., además de ser un lugar de tránsito de antiguos pobladores como los yumbos, niguas y tiguas. Nono, como parroquia civil, al inicio estuvo conformada por haciendas que luego pasaron a manos de españoles quienes tomaron grupos indígenas de lugares cercanos para trabajar. Como efecto de este suceso, ocurrió una mezcla cultural importante en la zona, dando como resultado la convivencia de dos culturas distintas.
La festividad de la Virgen de Alambi
La devoción a la Virgen del Camino de Alambi nace en 1964 con la aparición de la imagen de la Virgen María en una roca durante la construcción de la vía a Calacalí en la hoy conocida Gruta de Alambi. Así lo relata María Barreiro, habitante de Guarumo, una localidad cercana a Nono, quien en aquella época era una adolescente y vio la imagen de la Virgen.
"Éramos tres hermanos y solíamos salir todos los viernes a la una o dos de la mañana para agradecer a la Virgen por los favores recibidos. Siempre salíamos rezando la oración llamada 'Buenos días tengas madre, cuando de pronto vino una luz grande del monte que nos iluminó, nosotros seguimos caminando y rezando hasta casi llegar a Nono, pero solo vimos a una señora", relata.
Cuenta, además, que esa noche tuvo un sueño en el que caminaba por la carretera y vio a la Virgen sentada con su niño en brazos. Dio la vuelta y, avanzando de rodillas, llegó hasta donde ella. "La Virgen me dijo que cantemos juntas y que ese era el lugar para ella vivir; estaba junto al precipicio, tenía un sombrero y a su lado unos ángeles", añade María.
Entre los devotos de la Virgen surgen historias y leyendas, como aquella que narra que quienes no han dado limosnas a la Virgen se han visto involucrados en accidentes de tránsito en la zona, además del sinnúmero de testimonios de devotos que recibieron milagros y quienes, por agradecimiento, han colocado placas y mensajes alrededor de la piedra con la imagen.
Los habitantes de Nono comentan que la imagen de la Virgen en la roca intentó ser retocada, pero al hacerlo, desapareció. Por eso decidieron solo pulirla con esmalte. Desde su aparición, los devotos realizan caminatas hacia la gruta, antes solían preparar chicha para repartirla entre los caminantes.
La aparición de la Virgen del Camino se da en un contexto similar al de otros pueblos andinos: una imagen aparece grabada sobre una roca en un lugar de importancia para la comunidad. Este hecho conllevó a crear nuevos espacios religiosos y culturales como una reafirmación de la fe católica en la parroquia de Nono y sus alrededores. De esta manera, empezó a aparecer una serie de manifestaciones religiosas y culturales que se celebran conjuntamente con la parroquialización del lugar.
Generalmente, estas celebraciones inician alrededor de dos semanas antes del 13 de agosto con la elección de la reina y otros eventos. A lo largo de estas semanas tienen lugar tradiciones populares como el paseo del chagra, concursos de música, danza, fotografía, toros de pueblo, etc.
Una semana antes de la fiesta también se da la caminata y misa campal en honor a la Virgen del Camino en la que los devotos salen desde Quito hasta la Gruta de Alambi. Normalmente, la caminata inicia a las seis de la mañana y termina alrededor de las once; una vez en la gruta se celebra una misa campal. Asimismo, una semana más tarde se realiza una segunda peregrinación, pero esta vez desde el parque de Nono hasta la gruta. Esta caminata suele ser nocturna y con antorchas.
Días previos también se realiza la novena a la Virgen en la que los devotos acostumbran a llevar una imagen representativa a sus casas durante los nueve días para realizar el rezo respectivo. Los devotos también preparan serenatas para la Virgen que se conjugan con festivales de comidas típicas, carreras de coches, espectáculos varios y baile general.
Platos tradicionales
La chicha que se reparte a los caminantes en las peregrinaciones a la Gruta de Alambi es lo más representativo. Según las fuentes consultadas, no hay una comida típica del lugar para la celebración.
Crema de Zapallo

Receta de María Navas
Nono, Quito, Pichincha
Ingredientes
2 tazas de zapallo
1 taza de leche
2 cucharadas de nata
1 cucharadita de ajo en polvo
1 rama de cebolla blanca
2 lonjas de tocineta ahumada
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de harina trigo
1 cucharadita de sal
Pimienta al gusto
1 taza de quesillo fresco
Preparación
(6 porciones)
Corte el zapallo en cuadrados grandes y cocine hasta que este suave, aproximadamente por 10 minutos; deje enfriar. Licúe con la leche la cebolla blanca en trocitos, la nata, el ajo en polvo y vierta en una olla. Aparte, en una sartén ponga la tocineta cortada en cuadritos y fría; reserve para decorar. En la misma sartén ponga la mantequilla y la harina, mezcle hasta obtener una masa uniforme y agregue la leche poco a poco hasta lograr el espesor deseado. Vierta en la olla de la preparación inicial, añada sal y pimienta al gusto. Deje hervir por 10 minutos. Sirva en un plato hondo, decore con los trozos de tocineta y con el quesillo cortado en cubitos pequeños.

