
La teoría más aceptada y documentada sobre el origen de uno de los platillos emblemáticos de España cuenta que la tortilla de patatas o tortilla española nació en Villanueva de la Serena, provincia de Badajoz (Extremadura), a finales del siglo XVIII, en 1798.
En ese entonces la papa era utilizada para alimentar al ganado, pero por esa época el hambre y la necesidad apremiaban debido a la escasez de trigo. Entonces al fisiócrata José de Tena y Godoy se le ocurrió mezclar harina de trigo con harina de patata para paliar la crisis alimentaria que sufría buena parte de la sociedad en Badajoz. Juntó las harinas con huevos para que fuera más apetecible y llevó la mezcla al horno.
Finalmente, el resultado se publicó en el Semanario de la agricultura que iba dirigido a los párrocos y se hizo viral. Con el paso del tiempo y la normalización del consumo de papa se empezó a sustituir la harina por trocitos de papa, confirmando que el sabor y la textura eran claramente superiores.
Actualmente, en Villanueva de la Serena existe un monumento en honor al invento. Sin embargo, en el País Vasco se quedan más con otra leyenda que afirma que el general Tomás Zumalacárregui preparó en Bilbao una mezcla de patata y huevo para alimentar a las tropas durante las guerras carlistas.
La incorporación de la cebolla en la famosa tortilla se dio a mediados del siglo XX y actualmente los españoles están divididos en dos bandos: los “concebollistas” y “sincebollistas”.

Un monumento
La escultura elaborada por Antonio Ramos representa una porción de tortilla llena de letras, pinchada por un tenedor. Las letras de la base simbolizan los textos de los documentos en los que durante mucho tiempo estuvo oculto el origen de la tortilla de patatas. La altura es de cinco metros.
Las tapas españolas
La tapa es un aperitivo de la gastronomía española.
La tradición cuenta que el origen se remonta a la Edad Media: los Reyes Católicos pararon en la isla de León para reponer fuerzas. El local estaba lleno de moscas por la época estival, a Fernando II le importunó la situación. Entonces pidió al tabernero que le sirviera una loncha de encurtido para tapar la boca de la copa de vino. El dueño le sirvió un corte de queso diciendo:
“Aquí tiene su tapa majestad”. La tortilla española se encuentra entre las tapas más servidas.

Variedad infinita
Gracias a Tena y Godoy o a Zumalacárregui tenemos múltiples tortillas de papa, sobresalen la de Betanzos: con papa gallega y más líquida; la tortilla paisana: con verduras y jamón o chorizo; la tortilla vaga: con jamón ibérico o setas.
Tortilla clásica
Ingredientes
6 huevos
3 papas grandes cortadas en dados medianos
1 cebolla perla pequeña cortada en dados
1 taza de aceite de oliva
1 pizca de sal
1 hoja de perejil
Preparación
4 personas
Colocar las papas y la cebolla en una sartén con la taza de aceite, sazonar al gusto y freír.
A medida que se cocinen las papas, aplastar un poco los extremos con un utensilio de cocina, deben quedar trozos de papa a la vista.
Cuando las papas y las cebollas estén listas, pasar a un recipiente y enfriar. Colocar los huevos en un recipiente grande y batir, salar lo necesario. Agregar la mezcla de papas y cebollas. Colocar la sartén nuevamente en el fuego, agregar un chorrito del aceite y cuando esté caliente poner la mezcla y no tocar.
Dar vuelta la tortilla con la ayuda de un plato grande, cuando se desliza un poco la tortilla en la sartén está lista. Sacar y adornar con el perejil.

