
La Fiesta del Señor de Belén en Turi, Azuay, tiene 200 años y consiste en una fusión de los ritos cristianos con los tradiciones indígenas. ¡Esta es la historia!
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'
Localidad: Turi
Provincia: Azuay
Fecha de celebración: todo el mes de diciembre, especialmente el 24.
La Fiesta del Señor de Belén es principalmente una romería de los devotos de la provincia del Cañar, quienes visitan la imagen que se encuentra en la parroquia Turi. Realizan ofrendas como tierra de sus campos, semillas y granos, también huesos de animales como cuyes, conejos, etc., e incluso cerdos, todo esto con el propósito de que el Señor de Belén proteja a sus animales y bendiga abundantemente sus cosechas.
Historia
La historia del Señor de Belén se remonta hace más de 200 años. Se cuenta que existían dos niños pastores que acostumbraban a llegar tarde a su casa después de llevar a pastar a sus ovejas al monte. Sus padres creían que eso ocurría porque los pequeños se entretenían y no se daban cuenta del paso del tiempo. Sin embargo, la historia toma un giro inesperado cuando un día estos niños se presentan asustados ante sus padres y les cuentan que el niño con el que jugaban todas las tardes mientras sus borregos pastaban y que desaparecía entre los matorrales después, les había dicho esa tarde de diciembre -unos días antes de Navidad- que era el Niño Dios y que se les había presentado porque quería ser adorado por todas las personas de la parroquia.
De acuerdo con la leyenda, los padres sorprendidos por esta historia decidieron investigar lo sucedido y se dirigieron hasta el monte donde los niños acostumbraban a ir. Allí encontraron una gruta coronada por una cruz y dentro de esta estaba una caja de hierro con la imagen del Cristo crucificado dentro.
Al enterarse de este suceso, todos los habitantes de la parroquia mandaron a esculpir una imagen igual a la hallada en la gruta y establecieron que cada tercer miércoles de diciembre se realizaría una romería, considerada la más importante y la más grande festividad de Turi, en la que participan fieles del Azuay y Cañar para pedir y agradecer por los milagros recibidos.
La Fiesta del Señor de Belén forma parte de la identidad de los indígenas del Azuay y Cañar y demuestra la fusión andina al utilizar tanto cerros de adoración de culturas ancestrales como celebraciones religiosas católicas. Es también normal ver una especie de ‘intercambio’ entre los creyentes y Dios; los primeros dejan ofrendas como semillas y pelos de animales en agradecimiento por las cosechas y, al mismo tiempo, se llevan puñados de tierra del lugar con la creencia de que esto hará más fértil su producción.
La festividad
A pesar de que la imagen del Señor de Belén se encuentra en la parroquia de Turi, en la ciudad de Cuenca, provincia del Azuay, los devotos son principalmente habitante de la provincia del Cañar. En la antigüedad, los cañaris ocupaban un extenso territorio en forma comunitaria, pero el fraccionamiento mediante la definición de fronteras y la formación de provincias ha dificultado la práctica de sus tradicionales formas de relacionamiento social.
Respecto a la cosmovisión andina, la romería del Señor de Belén se desarrolla en torno al Kapak Raymi que se celebra en el solsticio de diciembre en honor a todos los seres que han iniciado su ciclo vital, es la época de la germinación y el nacimiento, es también la época del Hallmay Pacha o del deshierbe. Está dedicada a los grandes dirigentes del lugar y, dentro del contexto católico, se celebra la Navidad. Los devotos del Señor de Belén le encomiendan sus animales, cosechas y también a los miembros de su familia.
La escultura en alto relieve de Jesús crucificado suplanta a la divinidad prehispánica Mama Quilla en esta huaca donde hasta no hace mucho tiempo se depositaban ofrendas de maíz y hojas de coca. Hacia 1950, un artista anónimo talló sobre la huaca cañari la imagen de Cristo crucificado con cuatro clavos en la roca viva de la gruta. Estos agregados culturales se originan en el milagro del aparecimiento del niño Jesús a los niños pastores. El acontecimiento se propagó en la provincia del Cañar, cuyos romeriantes instauraron una fiesta en su honor en el mes de diciembre.
Durante este mes, principalmente el tercer miércoles, se realiza la romería en la que familias de la provincia del Cañar van hacia la parroquia de Turi, específicamente a la cueva del Señor de Belén. Ofrendan una eucaristía, visitan la imagen y luego hacen un pamba-mesa.
Al finalizar el compartir, se acercan a la imagen para ofrendar semillas, cabuya, pelos de animal e incluso fotografías de sus familiares migrantes. Los visitantes también acostumbran a llevarse un poco de tierra para depositarla en sus sembríos o criaderos de animales para que la producción sea abundante y esté protegida.
Platos tradicionales
Mote, arveja, papas, mellocos, cuy y pollo son los principales componentes de la pamba-mesa. También consumen productos derivados del maíz como la máchica.
Botija (chicha de jora)

Receta de Rosa Clementina Castro León, Trinidad
Cuenca, Azuay
Ingredientes
½ libra de maíz
2 libras de panela
2 ishpingos
50 cm de caña de azúcar
1 babaco
1 piña
1 ½ litros de agua
Preparación
(6 porciones)
En una olla grande, hierva agua con los ishpingos y la panela. Agregue el maíz y mezcle bien. Aparte, licúe el babaco con la piña y vierta en la olla. Machaque la caña e incorpore a la cocción y deje hervir por una hora a fuego medio. Apague y deje reposar una noche. Al siguiente día, cierna y coloque en la botija (vasija de barro). Para servir, decore la botija con panelas, caramelos, galletas de sal, entre otros.

