
La memoria ancestral enrumba la alta cocina de este restaurante que celebra una década con identidad propia.
Juan Sebastián Pérez es el chef y propietario de Quitu. Su experiencia se ha nutrido de investigaciones y una indagación constante sobre productos, recetas y la herencia gastronómica ecuatoriana. Viajes, por estudios y trabajo, a Francia y a Perú aportaron a ese caudal culinario.
Diez años después de emprender este proyecto, Pérez afirma que ha logrado cocinar “de una manera más auténtica”. Muestra con orgullo la cosecha de “valor agregado, sentimiento, emoción y memoria alrededor de los platos que vamos creando”.


Quitu se puso en marcha en 2014 con la mira puesta en la fusión de técnicas de cocción ancestral y cocina de vanguardia. Pero lo más importante ha sido consolidar el abastecimiento con agricultores, ganaderos, pescadores y artesanos. Ellos son “la clave” de la gastronomía sostenible.
Menús de degustación reflejan la autenticidad de la culinaria ecuatoriana y ancestral. “Nosotros combinamos inteligentemente un máximo de tres a cinco ingredientes por cada plato y mostramos la biodiversidad del Ecuador a través de estas creaciones”, explica Pérez, uno de los chefs latinoamericanos que ha expuesto en la gran cita gastronómica española Madrid Fusión.
Tres creaciones para deleitar el paladar: llapingachos con diferentes variedades de papas cultivadas en el fértil páramo y “añejadas” durante tres meses, con lo cual se acentúan sus sabores; tortillas de maíz rellenas con salsa de chicha, y cebiches con frutas (taxo, guayaba, babaco, etc.) que explayan los sentidos.

Dirección: Toledo N24-492 y Francisco Salazar, La Floresta, Quito.
Tel.: 099 2807811 (reservaciones).
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Instagram: quitu_identidad_culinaria


