
Un restaurante campea en la gastronomía capitalina con mucho amor por la alta cocina y el sabor y la textura de la comida peruana.
El chef Andrés Rosero y su esposa Carla Castillo, especializada en pastelería, decidieron abrir un restaurante propio en Quito, tras vivir en Nueva York y Barcelona.
Ante las dificultades financieras derivadas de la pandemia, se impuso el esfuerzo colectivo de familiares y hasta elaboraron los muebles del restaurante. En 2022 arrancó el proyecto gastronómico.
El boca a boca se ha encargado de recomendar la alta cocina que ofrece Muru, que también tiene otro local “hermano” en Quito, Manqa by Muru (en la planta baja del Megamaxi en la 6 de Diciembre).
Rosero se graduó de diseñador gráfico, pero el amor por la cocina nació en Perú, donde estudió en la reconocida academia Le Cordon Bleu y también aprendió al lado del famoso chef Gastón Acurio. Por eso, la culinaria peruana está muy presente en sus creaciones.


Cariño y corazón son dos palabras que definen la minuciosa labor detrás de cada plato. “Todos somos una gran familia”, afirma el chef sobre su joven equipo de trabajo.
La carta abarca ceviches, entradas, platos fuertes y postres. Además, hay alternativas vegetarianas y veganas, y un menú de degustación de cinco tiempos.
Hay tres platos clásicos y a la vez innovadores: el ceviche Nikkei con una exótica leche de tigre, el lomo saltado al estilo propio de la casa y La reina, una torta de chocolate amazónico al 70 %, caramelo salado, jengibre y ajonjolí.

Atención: miércoles a domingo, de 12:00 a 16:00 y de 18:30 a 22:00.
Dirección: Federico González Suárez Oe5-211 y Oswaldo Guayasamín, Tumbaco, Quito.
Tel.: 099 6440193.
E-mail: muru.restaurante@gmail.com
Instagram: muru.uio


