
Al llegar diciembre, en Gualaceo la gente sale a las calles para acompañar en la procesión del Niño Viajero, una escultura del Cristo recién nacido que, entre villancicos y alborozo, bendice a la ciudad. ¡Esta es su historia!
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'
Localidad: Gualaceo
Provincia: Azuay
Fecha de celebración: 24 de diciembre
El Pase del Niño Viajero es una manifestación religiosa popular celebrada principalmente en la región sur del Ecuador. Esta celebración se caracteriza por la combinación de elementos cristianos tradicionales y se expresa por medio de comparsas que tienen como imagen central al niño Jesús, que desfila acompañado de música, bailes, villancicos de Navidad, cohetes, comida y bebida. La celebración culmina con una misa.

Historia
San Francisco de Asís, el religioso italiano creador de la orden franciscana, es considerado el inventor de los nacimientos y pesebres en todo el mundo. Además, se sabe que los franciscanos instauraron las misas en honor al niño Dios desde la Colonia.
El nombre de "Pase del Niño Viajero" se debe a una escultura creada en 1823, que fue llevada a Roma por el vicario de la Arquidiócesis de Cuenca para ser bendecida por el papa Juan XXIII. Después, la imagen fue llevada a Tierra Santa y colocada por un corto tiempo en el pesebre de Belén. De allí viene el nombre de "niño viajero", Al retornar a Cuenca, en 1961, se estableció el Pase del Niño con esta escultura.
Ese mismo año tuvo lugar el primer pase y la celebración fue creciendo hasta convertirse en la "gran pasada". Desde entonces, en Cuenca y en todos los pueblos de la provincia del Azuay se mantiene esta celebración.
En Gualaceo, aproximadamente desde hace 60 años, la iglesia empezó a designar a las "comadres", que son quienes se encargan de organizar el pase cada 24 de diciembre. Actualmente, las mujeres devotas expresan su deseo de ser designadas y es el párroco quien cada año nombra a una comadre entre las postulantes.
La festividad del Niño Viajero
La celebración religiosa tiene un alto contenido social y cultural, pues el nacimiento de Cristo es concebido por los católicos como signo de renovación. Las demostraciones que ocurren antes, durante y después del evento se conjuga con el derroche al que están obligados los devotos, en su calidad de mantenedores o priostes.
El creyente piensa en el niño Dios como una fuente de milagros y una potencia castigadora. Los ritos religiosos llenan espacios que están más allá de lo material, esto explica que el "Niño Viajero" haya adquirido tanto prestigio en el ámbito popular y que el pase tenga más participantes cada año. Este sentido de superioridad crea también en los participantes un mayor deseo de figurar. En los pases existe un afán de lucimiento social de los priostes, al vestir a sus hijos con los mejores trajes y arreglar los carros alegóricos y castillos de forma tan minuciosa.
La fiesta tiene lugar del 24 de diciembre al 6 de enero, pero el pase mayor se realiza el primer día. Esta es una procesión que recorre las calles principales del cantón hasta llegar a la iglesia donde tiene lugar la misa. En el pasado, la fiesta era muy sencilla. La noche del 24 de diciembre solo se representaba la escena de la Sagrada Familia por las calles del cantón en compañía de niños vestidos de cholos, con ponchos y alpargatas, sombrero y pantalón de lana. Ya en la iglesia, se realizaba la Misa de Gallo. Después, las comadres realizaban juegos y preparaban comidas típicas.
Según la costumbre, el "Pase del Niño Viajero" comienza a las tres de la tarde y dura aproximadamente dos horas y media. Empieza en la Av. del Parador y llega a la iglesia. Las personas forman una calle de honor para recibir a la comadre con el niño Jesús.
El ángel de la estrella abre el pase y a continuación le acompañan los Reyes Magos. Aproximadamente son 50 carros los que desfilan intercalados con danzas y, finalmente, aparece la comadre. Se entonan villancicos, interpretados por bandas de pueblo.
En la iglesia, resulta encantador el conjunto de imágenes del pequeño Jesús en el altar, cada una de un origen y dueño distintos, todas con vestidos brillantes y bordados lujosos, Al final de la misa, el párroco anuncia a la comadre del año siguiente. También se realiza un concurso de villancicos. La celebración es un bello espectáculo navideño.
Platos tradicionales
Todo lo relativo al Pase del Niño se convierte en fiesta, rebasa los límites familiares y se vuelve colectivo gracias al entusiasmo del pueblo y al espíritu navideño. Además de la procesión y la misa, una calurosa reunión de parientes y amigos celebra la culminación de los pases. Luego de los ritos religiosos, la comadre y los priostes convidan a comer, beber e incluso a bailar a los participantes.
Después de dejar a la imagen en la iglesia, la comadre invita a su casa a degustar la bebida típica de Gualaceo: el rosero, que es acompañado de dulces como quesadillas, suspiros, arepas, roscas de yema y bizcochuelos. El proceso de elaboración del rosero es un espacio de comunión entre los fieles. En el centro de la ciudad, varias panaderías ofrecen esta tradicional bebida elaborada a base de harina de maíz y frutas tropicales como el babaco, piña, naranja, naranjilla, limón, esencia de vainilla, canela, azúcar, agua de olores y almíbar. También se ofrece a los invitados la yaguana (otra bebida tradicional de la zona) y el hornado de chancho, como plato específico de la fiesta.
Bizcochuelo

Receta de Cecilia Vintimilla Arízaga
Gualaceo, Azuay
Ingredientes
12 huevos
1 ½ tazas de azúcar
Jugo de 1 ½ naranjas
Jugo de 2 limones
½ taza de trago
2 ¼ tazas de almidón
Papel para hornear
Preparación
(6 porciones)
En una batidora, coloque los huevos y el azúcar, bata a velocidad alta hasta que los huevos estén completamente aireados y hayan doblado su volumen. Agregue de manera envolvente el almidón, el zumo de las frutas y el trago. Compruebe que la mezcla no tenga grumos. Prepare los moldes con papel para hornear y agregue la mezcla. Precaliente el horno a 180°C y hornee por 10 minutos, baje la temperatura a 120°C por 12 minutos adicionales.


