
Una popular versión sobre su origen apunta a la ciudad de San Luis Potosí, concretamente al Club Deportivo Potosino, pues se cuenta que por los años setenta un socio de nombre Michel Ésper acostumbraba pedir una cerveza con limón, hielo, sal y sorbete en una copa llamada chabela como si fuera una limonada de cerveza, originando eventualmente el nombre de la bebida (en aquel entonces nadie tomaba cerveza con hielo). Tiempo después, los socios pedían una limonada como la de Michel y con el tiempo el club bautizó la cerveza como Michelada.
Otra versión, menos divertida, dice que su nombre proviene simplemente de la contracción de la frase “mi cerveza helada”: la palabra cerveza habría sido reemplazada por la palabra chela, sustantivo común en México para nombrarla. De allí que varios bauticen esta combinación como chelada. Otro origen indica que su nombre se habría iniciado en Estados Unidos, a partir de la palabra inglesa chilled (muy frío o helado) que derivada al español se habría transformado en chelada, todo esto luego de la invención de la refrigeración a mediados de siglo XX.
En ocasiones, no solo su nombre cambia sino también sus ingredientes: por ejemplo, hay quienes agregan jugo de tomate, frutas como pepino, jícama, piña o naranja picada. Algunos también incrustan un marisco en el vaso y existen variaciones que llevan tequila o brandi.
La primera cerveza data de los años 10000 a. C.

Algunos la ubican en el mismo tiempo de la aparición del pan, entre 10000 a. C. y 6000 a. C., ya que tiene una preparación parecida agregando más o menos agua. Parece ser que las cervezas primitivas eran más densas que las actuales, similares al actual pombe africano, de culturas primitivas. Según la receta más antigua conocida, los egipcios elaboraban la cerveza a partir de panes de cebada poco cocidos que dejaban fermentar en agua.
Los distintos colores de cerveza
El color de la cerveza depende, principalmente, del tipo o tipos de maltas que se utilizan durante su elaboración. En el proceso de malteado del cereal, y debido a un conjunto muy complejo de reacciones químicas (reacción Maillard), se lleva a cabo la producción de melanoidinas coloreadas que darán a la cerveza tonalidades que van desde el amarillo claro hasta el café muy oscuro e incluso negro. La primera clasificación para el color de la cerveza que se intentó corresponde a J. W. Lovibond en 1883, quien creó una serie de cartulinas coloreadas con las que se comparaba el color y se clasificaba en una escala (grados Lovibond °L).

Ingredientes
5 onzas de cerveza rubia
½ cucharadita de salsa picante o Tabasco
1 chorrito de salsa inglesa Perrin ̓s o similar
2 toques de pimienta negra
Jugo de limón
Sal (para el borde del vaso)
Preparación
- Verter la cerveza rubia en el jarro y mezclar con cuidado con una cuchara. Es importante mezclar bien para evitar capas separadas de cerveza y salsas.
- Partir un limón a la mitad y mojar el borde del jarro.
- Voltear el jarro sobre el plato con sal, girarlo suavemente para que se adhiera la sal al borde.
- Para dar un toque picante, mezclar la sal con pimienta para los bordes del jarro.
- Agregar el jugo de aproximadamente un limón a la salsa inglesa y a la salsa picante, luego verter esta mezcla en el jarro.
- Verter la cerveza rubia en el jarro y mezclar con cuidado con una cuchara. Es importante mezclar bien para evitar capas separadas de cerveza y salsas.

