
Datos históricos acerca de la receta de la primera hamburguesa proceden de la gastronomía de las tribus mongolas y turcas, que en el siglo XIV ya picaban en tiras la carne del ganado de baja calidad para hacerla muy comestible. La receta de la carne picada llega a Alemania a través de los tártaros de origen ruso (steak tartar), que comen la carne cruda y condimentada con especias. Se tiene conocimiento de un plato similar más antiguo del Imperio romano, que consistía en un tipo de hamburguesa elaborada con carne de res picada con piñones, sal y vino pasado, y servida en el interior de un pan. Hay que resaltar que no fue hasta la invención de la máquina de picar carne cuando la carne picada tuvo la posibilidad de ser elaborada en grandes cantidades, pudiendo combinar grasa y otros tejidos con carne magra.
La palabra proviene de la ciudad de Hamburgo, en Alemania, un puerto muy importante para Europa. En esta ciudad alemana existe aún el ancestro de la hamburguesa llamada Rundstück warm que, traducido del alemán, significa un trozo redondo caliente.
Según algunos historiadores, el Rundstück warm se originó en el siglo XVII cuando las panaderías de Hamburgo comenzaron a hacer un pan redondo.
En algún momento del siglo XVIII, inmigrantes alemanes montaron puestos de comida en la ciudad de Nueva York, promocionando un “filete cocinado al estilo de Hamburgoˮ (Hamburg steak) para los marineros germanos y a los recién llegados del país europeo.
Hamburguesa a la carta
El documento más antiguo, de 1834, hace referencia a este plato en la carta del Delmonico´s Restaurant.
Fue inaugurado en 1827 por los hermanos John y Peter Delmonico, procedentes de Ticino, Suiza.
Es uno de los primeros restaurantes de lujo de Estados Unidos en ofrecer menú y carta de vinos separada. Sus platos son empleados hoy en día como fuentes para la investigación histórica de los gustos culinarios de la época.

La primera cadena de comida rápida especializada en hamburguesas fue la empresa de Estados Unidos White Castle con su legendaria receta creada en 1921.
Ingredientes
1 kg de carne de res molida
30 g de cebolla disecada
20 g de manteca derretida
2 cebollas grandes picadas en cubos pequeños
½ taza de caldo carne
½ taza de leche
Láminas de queso cheddar
Pepinillos en vinagre (picles)
Salsa de tomate y mostaza
Sal y pimienta al gusto
Papel encerado
Preparación
12 unidades
Remojar la cebolla disecada en el caldo de carne.
Sobre la carne agregar la manteca derretida, la cebolla, la sal, la pimienta, la leche y mezclar.
Hacer las hamburguesas, no deben superar los 5 milímetros.
En cada una hacer cuatro agujeros con el dedo para que se cocinen rápido y uniformemente. Cubrir una lata con papel encerado, colocar las hamburguesas y meter en la congeladora por 30 minutos.
Sacar los filetes de la lata, retirar el papel encerado y cubrirla completamente con las cebollas, agregando un poco de agua.
Colocar los filetes sobre las cebollas y meter al horno, precalentado a temperatura media, durante 10 minutos.
Cuando los filetes estén a punto y jugosos, colocar una o dos láminas del queso sobre cada filete y hornear 4 minutos.
Calentar los panes en una lata. Armar las hamburguesas y añadir los picles fileteados y aderezos.
Truco:
Congelar las hamburguesas antes de cocinarlas.
El frío del congelador disminuye la humedad y sella la forma.
Un importante ingrediente

La creación de la hamburguesa perfecta no tiene que ver únicamente con la carne sino también con el pan. El trozo de carne picada, llamado Hamburg steak, era vendido en un puesto ambulante por Charlie Nagreen en 1885, el vendedor buscó una solución que permitiera a los clientes llevar consigo el platillo para no tener que tomarlo obligatoriamente en su establecimiento.
Entonces decidió introducir la carne entre dos rebanadas de pan convencionales, que posteriormente fueron dos rebanadas tipo pan de molde o sánduche.
El pan con semillas de sésamo fue implantado por el alemán Otto Kuasw en 1910.
Las superventas
Desde que se creó la empresa en el año 1940, se estima que hasta la fecha McDonald's ha vendido aproximadamente 100 000 millones de hamburguesas alrededor de todo el mundo. Con esto la compañía calcula que todos los días se venden unas 75 hamburguesas por segundo.
Un día tiene 86 400 segundos.

