
San Biritute no es un santo pero hace milagros. Se trata de una figura antropomorfa de origen precolombino a la que los habitantes de Sacachún en Santa Elena festejan en julio de cada año para propiciar la fertilidad de la tierra.
Tomado del libro: 'Orígenes. Cocina de celebraciones'.
Localidad: Sacachún.
Provincia: Santa Elena.
Fecha de celebración: 16 de julio.
La comuna Sacachún pertenece a la parroquia Simón Bolívar, conocida como Julio Moreno, ubicada en la provincia de Santa Elena. Este territorio tiene una historia interesante debido a la presencia de restos arqueológicos, símbolos y tradiciones ancestrales. Uno de ellos es San Biritute, una figura antropomorfa prehispánica que, según las creencias de los comuneros, ofrecía grandes lluvias, fertilidad a la tierra y cumplía milagros a las mujeres que deseaban embarazarse, por lo que también lo consideran símbolo de fertilidad.
Historia de San Biritute
Según Ambrosio Tigrero, los antepasados encontraron a San Biritute en el cerro Las Negras y organizaban mingas para poder verlo debido que no había caminos, solo montaña. ‘Tuvieron que hacer caminos a base de picos, palas y piedras del río para poderlo sacar. Caminaron hasta que lo trajeron. ¿Se demoraron semanas! Y dicen que cuando llegaron hubo un invierno durisísimo... Llegaron aquí y llovió tanto que supusieron era milagroso’, indica el relato.
San Biritute era de los huancavilcas, los antepasados decían que era milagroso y que cuando no llovía lo castigaban con un bullero de cuero de vaca (como una soga).
Según el historiador Juan Paz y Miño, es complicado determinar desde la arqueología de dónde salió San Biritute, debido a que la estatua ha sido separada de su contexto original. Sin embargo, de acuerdo con la tradición oral, es posible aseverar que proviene del cerro Las Negras, y que formaba parte de un conjunto de elementos líticos antropomorfos. Se conoce que se trataba de esculturas del tamaño de los seres humanos.
No se conocen las circunstancias exactas del hallazgo, pero se piensa que ocurrió cuando se fijaban los linderos y estaban presentes comuneros de Sacachún y de las comunidades vecinas. San Biritute es la escultura precolombina antropomorfa más grande encontrada en el Ecuador, mide 2,35 metros de altura y su cabeza parece cubierta con un casco o gorro. Su brazo izquierdo, en posición de ángulo obtuso, señala su miembro viril expuesto y sobredimensionado, mientras que su brazo derecho, en posición de ángulo recto, descansa sobre su torso.
Se conoce que los antepasados bautizaron a la figura con el nombre de San Biritute, aunque no hay una explicación del porqué. Otra versión ofrece Francisco Huerta Rendón en su artículo San Biritute, Señor de Zacachún, donde indica que la palabra biritute es ‘la corrupción fonética fácilmente explicable en boca de los sacachuneños de la palabra latina virtutis’, que significa masculinidad u hombría.
Se conoce que en el año 1952 se da un hecho muy particular, bajo la complicidad de la iglesia católica y el poder político. Un grupo de militares armados ingresó a la comuna de Sancachún para sacar el monolito por órdenes de autoridades eclesiásticas, quienes no comprendían las creencias que giraban en torno a esta figura. Desde el clero se quería extirpar la idolatría que había por parte de los nativos, mientras que los comuneros apreciaban a San Biritute porque representaba lluvia, amor y fertilidad. Los habitantes de Sacachún narran que después de ese despojo vino la sequedad, no llovió durante largo tiempo.
La figura fue llevada a Guayaquil y con el afán de conservarla fue trasladada al Museo Municipal de la misma ciudad. Los habitantes de Sacachún, durante años, intentaron recuperarla, lográndolo finamente el 16 de julio de 2011.
La festividad
Sacachún, al igual que otros pueblos, está en continua transformación. A principios del siglo XX, ya existían acontecimientos importantes característicos de la época antigua, la de los huancavilcas, como una base identitaria específica, que se mantiene hasta la actualidad.
Para sus habitantes, San Biritute representa las características físicas de los antepasados que habitaron el lugar, forma parte de su comunidad y lo consideran un símbolo asociado a la ansiada lluvia que permite fecundar la tierra. Es por eso que los habitantes de Sacachún organizan y ordenan sus vidas en torno a él. Por ello, cuando se produjo el hurto de San Biritute, sus vidas cambiaron por la sequía, lo que generó una ola de migración. Las creencias de los supuestos poderes que posee San Biritute ocasionaron que los comuneros atribuyan todo fracaso a su ausencia.
Mucho se ha relacionado a San Biritute con un ídolo, es decir, con la imagen de una deidad o divinidad representada por un objeto que es adorado y al cual se le rinde culto. Pero más allá de ello, conviene centrarse en el gran valor simbólico que tiene para la comuna de Sacachún. San Biritute es percibido como si fuese un pariente, parte de la familia, como un amigo que empezó a participar de la vida del pueblo; fue un escudo o una bandera que representaba la alegría, la fertilidad y la abundancia.
Por otra parte, en Sacachún también se encuentra el legado de la creencia católica y celebran a dos santos: Santo Domingo y San Jerónimo en el mes de septiembre, los cuales son muy venerados por los comuneros. Esta celebración es organizada por autoridades del cabildo de Sacachún. En la fiesta realizan juegos, concursos, de ahí que hay música y baile.
La fiesta del retorno de San Biritute, en cambio, depende de la programación de las instituciones públicas y la comunidad. Entre las actividades que más destacan están los actos conmemorativos, presentaciones artísticas, danzas, ferias donde se exhiben productos agrícolas, feria gastronómica, donde se ofrecen los platos típicos de la comuna, juegos y música. Ese día se vive una fiesta en toda la comunidad.
Platos tradicionales
El plato típico de la localidad es el ‘chivo al hueco’ y el seco de gallina criolla. Durante la fiesta se ofrece jugo de ciruela, vino de ciruela, tortitas de verde, maduro con queso, bolón de queso, humitas, seco de chancho y pan artesanal realizado en horno de barro y leña.
Picante de pescado

Receta de Kerlly y Keyra José Quimí
Sacachún, Simón Bolívar, Santa Elena
Ingredientes
2 libras de pescado salado
6 papas o 3 yucas
6 limones
3 ramas de cilantro picado
Pimienta y sal al gusto
Preparación
(6 porciones)
Preparación del pescado:
Limpie el pescado (bonito o albacora), adóbelo con sal y deje al sol entre 3 y 4 días, hasta que esté seco. Después, lávelo con abundante agua para quitar la sal. Hierva el pescado con cuatro tazas de agua por 20 minutos, retire del fuego, deje enfriar y desmenuce.
Preparación del picante:
Hierva la papa o la yuca y córtela en pedazos; reserve. Pique la cebolla, cúrtala con limón y sal al gusto y agregue el cilantro picado. Mezcle el pescado desmenuzado junto con la cebolla y las papas o la yuca, verifique la sal y agregue pimienta.
Sirva acompañado de arroz.

