La hija de un mercader musulmán y un sacerdote cristiano son las figuras tras la fundación de dos universidades antiguas que aún funcionan, la Sorbona en París y Al-Qarawiyyin en Fez. Pero esos personajes, Fátima al-Fihri y Robert de Sorbón, están unidos por algo más que aquella coincidencia: su amor por el conocimiento surgió de la bondad.
En la Edad Media estudiar era una proeza. Para llegar a un maestro, el alumno debía buscarlo lejos de su tierra, en las grandes ciudades pero, a menudo, la gente no lo lograba por la distancia y la precariedad del transporte.
Además, en el mundo cristiano, los estudiantes se reunían alrededor de un experto de acuerdo con sus intereses o lugar de procedencia. Entre los siglos XI y XII aquel modelo dio paso a los colegios organizados y las universidades.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


