Un grupo de personas sube hasta las lagunas de Mojanda para acampar y buscar ovnis. Entre rituales y linternas apagadas, las estrellas se abren paso en esta experiencia no apta para incrédulos.
Hay llovizna. No de esa que moja, sino de la que apenas roza la piel, hace que todo se sienta más vivo. En el cielo la niebla es el escondite de las estrellas. Es una noche fresca. Un grupo de personas —incluyéndome— se sientan formando un círculo y respiran profundo.
Dicen que para tener contacto con extraterrestres hay que estar en paz. Que no basta con mirar al cielo, hay que mirar hacia adentro primero. Un ejercicio de meditación tiene una regla primordial: mantener los ojos cerrados. Se cumple. Pero al abrirlos… el cielo se ha despejado. Como si alguien allá arriba hubiese arrancado el telón de un solo tirón.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


