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El asombroso realismo del arte en miniatura

por Leisa Sánchez

Arte en Miniatura. “Näkki” 13 cm alto x 7 cm largo x 8 cm ancho. Juho Konkkola
“Näkki” 13 cm alto x 7 cm largo x 8 cm ancho. Juho Konkkola. Fotografía: Instagram @jkonkkola_origami

Artistas se desafían en la ejecución milimétrica de objetos, personajes, animales y escenas de la vida común.

La precisión extrema otorga inestimable valor a figurillas y escenarios que están hechos a mano e invitan a descubrir detalles y escalas tan pequeñas que caben en el ojo de una aguja.

Así lo demuestra la exposición internacional Small is Beautiful, dedicada íntegramente al arte en miniatura y que, tras su éxito en París y Londres con más de 150 000 visitantes, hizo escala este año en Manhattan, Nueva York.

La idea de organizar esta muestra nació de las redes sociales y el hecho de que la exhibición recopila trabajos de 32 artistas evidencia la magnitud del impacto del hashtag #MiniatureArt.

Estos son algunos creadores de mundos mágicos en miniatura.

Origami

arte minuatura. “Dueling knights” Un solo papel con 5377 dobleces 21 cm alto x 24 cm largo x 14 cm ancho.
“Dueling knights” Un solo papel con 5377 dobleces 21 cm alto x 24 cm largo x 14 cm ancho. Juho Konkkola. Fotografía: Instagram @jkonkkola_origami.

El finlandés Juho Konkkola vuelca su talento en crear personajes con miles de pliegues en una sola hoja de papel. Desde hace quince años aplica la técnica del origami en personajes de asombrosa expresividad.

Algo que lo diferencia es que en su portal web (juhokonkkola.fi) comparte pormenores del intrincado proceso.

Konkkola, quien se inspira en la historia, la mitología, los cuentos populares, libros, películas y videojuegos, ha logrado trasladar al papel la fuerza de guerreros como samuráis y vikingos.

Una de sus piezas más difíciles ha sido “Dueling knights”. Se trata de un duelo que requirió dos años y medio de diseño y totalizó 5377 pliegues en una hoja de papel de 95 x 95 centímetros. La parte más difícil fue doblar dos figuras en una misma hoja, dando la ilusión de que eran figuras separadas.

Papel

El finlandés Juho Konkkola vuelca su talento en crear personajes con miles de pliegues en una sola hoja de papel. Desde hace quince años aplica la técnica del origami en personajes de asombrosa expresividad. Algo que lo diferencia es que en su portal web (juhokonkkola.fi) comparte pormenores del intrincado proceso.

Konkkola, quien se inspira en la historia, la mitología, los cuentos populares, libros, películas y videojuegos, ha logrado trasladar al papel la fuerza de guerreros como samuráis y vikingos.

Una de sus piezas más difíciles ha sido “Dueling knights”. Se trata de un duelo que requirió dos años y medio de diseño, totalizó 5377 pliegues en una hoja de papel de 95 x 95 centímetros. La parte más difícil fue doblar dos figuras en una misma hoja, dando la ilusión de que eran figuras separadas.

El corte de papel en capas para dar un efecto tridimensional en miniaturas pintadas a mano es la especialidad del diseñador de muebles e interiores Nayan Shrimali y de la experta en efectos visuales Venus Bird.

Su colaboración artística, con el nombre de Paper Ark, se encuentra en Ahmedabad, India, y su propósito es articular el arte con la biodiversidad y la convivencia con la naturaleza.

Una de sus series más conocidas es 1000 Feather Project para crear conciencia pública sobre la vida silvestre. Ese proyecto, ejecutado entre 2018 y 2020, consistió en crear mil obras, una cada día, de diferentes especies de la fauna, principalmente de aves y mamíferos.

Cada obra requirió entre cuatro y seis horas de laboriosidad. Hubo especial cuidado en el corte en varios niveles de las piezas del pelaje o las plumas de los animales, así como se pintaron con las tonalidades exactas de cada especie. Las más pequeñas tienen apenas 1,8 cm de largo, desde la cabeza hasta la cola.

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Desechos útiles

Desde hace veinticinco años, la artista Lydia Ricci recolecta cartón, papel y plástico en Filadelfia para recrear piezas tan “efímeras como los recuerdos que evocan”.

Todo sirve: formularios, gomas de borrar, piezas de juguetes o “la parte trasera de casi cualquier cosa” son apreciadas por Ricci para esculpir objetos diminutos, desde un auto o una moto hasta un sofá, un televisor, un paraguas y un secador de pelo.

Mundos microscópicos

El artista bosnio Jasenko Đorđević, quien usa el seudónimo ToldArt, tiene una extraordinaria habilidad para esculpir micromonumentos, personajes y obras de arte en la mina de un lápiz. Sí, convierte el frágil grafito en una obra de arte única.

Se basa en la analogía de la resistencia de la mina de un lápiz, que soporta complejos tallados sin romperse, y la fortaleza de los seres humanos ante distintos eventos en la vida. Animales, la maternidad, el cubismo de Picasso, la festividad de la Pascua y la torre Eiffel son algunas de sus reproducciones.

Por su parte, David A Lindon, un ingeniero aeronáutico del sur de Inglaterra que tuvo que dejar su profesión, encontró en las microminiaturas una fuente de creación.

Su trabajo artístico requiere de fortaleza mental y física, pues sus obras caben en el ojo de una aguja o en la cabeza de un alfiler. Usa materiales como el hilo Kevlar, fibras de alfombras, piezas de cerámica, micropigmentos triturados, metales y piedras preciosas.

“Sigo pensando que estoy loco por permanecer durante horas ante un microscopio”, expresa en su biografía. Tallar, añadir detalles y pintar cada pieza bajo una lupa implica una labor “extremadamente dura y agotadora”, que no permite distracciones y dura meses para conseguir el resultado deseado.

Arte en miniatura: Jasenko Đorđević.
Jasenko Đorđević. Fotografía: Instagram @toldart

Bajo el microscopio ha recreado obras como “La noche estrellada” de Vincent van Gogh y “Happy Choppers” de Banksy. También elaboró un busto de la reina Isabel II engastado en un alfiler, más pequeño que un grano de arroz.

La calle y el apocalipsis

El artista visual y fotógrafo británico Slinkachu tiene una manera singular de dar a conocer su trabajo, el cual ha tenido repercusión en publicaciones de arte como Little People in the City (2009), Big Bad City (2010) y Global Model Village (2012).

Es conocido por instalaciones de arte callejero con miniaturas que buscan crear un efecto sorpresa y “alentar a los habitantes de la ciudad a ser más conscientes de su entorno… y siempre con algo de humor”, según ha dicho Slinkachu.

Esas sutiles puestas en escena aparecen desde 2006 en calles de cualquier ciudad del mundo: Londres, Berlín, Múnich, Ginebra, Lyon, Fort Worth (Texas), Scranton (Pensilvania), Long Beach (California), Gante (Bélgica) y Dubái, entre otras.

Arte en miniatura: Slinkachu.
Slinkachu. Fotografía: Instagram @slinkachu_official

En el caso de reproducciones apocalípticas, cabe citar al artista neoyorquino Thomas Doyle, pintor y grabador por formación que se inspira en “experiencias importantes y transformadoras o momentos más apacibles que resuenan con fuerza a lo largo de una vida”.

Sus esculturas, a escalas exigentes de entre 1:100 a 1:43, representan la vida suburbana estadounidense y figuras humanas acosadas por calamidades o trastornadas por desastres que han sido expuestas en museos y galerías de Estados Unidos, Japón e Italia.

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Acerca de Leisa Sánchez

Su gran motivación e interés periodístico son los temas históricos y culturales.
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