En algunas universidades ambas ramas suelen estar unidas, aunque no son lo mismo. Hay, eso sí, un origen análogo y una meta conjunta: las Ciencias Sociales salen de las Humanidades y ambas tratan de explicar al ser humano más allá de su dimensión biológica.
El origen: las Humanidades
Esta rama del conocimiento deriva de lo que en la Antigüedad —Grecia y Roma clásicas— se consideraba la serie de conocimientos que debía poseer un ciudadano libre. Estos continuaron enseñándose en las universidades de la Edad Media con el nombre general de Artes Liberales.
En ambos períodos, la división entre ciencia y arte no era tajante como ahora. Así que los estudiantes aprendían gramática, dialéctica, retórica, música, aritmética, geometría y astronomía, con el agregado de la teología en los años de la escolástica.
Con el impulso de la técnica y la ciencia en el siglo XIX, la separación entre ciencias y artes fue inevitable. En muchos casos, las Humanidades pasaron a denominarse Ciencias Humanas o del Espíritu para distinguirlas de las otras que quedaron como Ciencias Naturales.
Aunque no se trata de una regla, las universidades suelen incluir, entre las Humanidades, asignaturas como Filosofía, Teología, Filología, Lenguas y Pedagogía.
El intercambio
En el siglo XIX no solo hubo una separación entre Ciencias de la Naturaleza y Humanidades, sino que estas también se escindieron por el surgimiento de las Ciencias Sociales.
La responsable es la sociología, disciplina cuya meta era convertirse en un camino intermedio entre las dos grandes ramas del conocimiento. O mejor: un puente capaz de utilizar los métodos científicos para estudiar a las sociedades humanas.
Con el paso de los años, las universidades agregaron a esta rama otras materias como Derecho, Psicología, Historia, Geografía, Antropología, Arqueología. Igual que en el caso de las Humanidades, estas no suelen estar agrupadas en una sola facultad.
La diferencia entre esas disciplinas y las Humanidades es el enfoque y el método. En los dos casos apuntan alser humano y su experiencia en el mundo, pero las Ciencias Sociales exigen una orientación objetiva y científica, inspirada en las Ciencias Naturales. Mientras que en la otra rama el aprendizaje es subjetivo, centrado en la crítica, el arte y la filosofía.
En todo caso, los nuevos tiempos generan nuevas necesidades y, para satisfacerlas, las Ciencias Socialesse combinan y desarrollan subespecialidades.
Por ejemplo, el derecho que se limitaba a los campos penal, civil o el de la filosofía jurídica, en la actualidad, tiene alternativas en lo tributario, mercantil y hasta ambiental, y la psicología incluye, aparte de lo clínico, ramas relacionadas con la educación, con el manejo del personal de las empresas y hasta con el compor- tamiento animal.