
El quiteño Edy Mejía inició en el fútbol a los seis años, en la escuela de El Nacional. Ahí dio sus primeros pasos de una carrera que hoy brilla en Universidad Católica.
Edy recuerda esa etapa como una época muy linda que compartió con sus primos y amigos del barrio, donde salía a jugar en la calle sin ningún problema.
Messi, Cristiano y Antonio Valencia fueron sus ejemplos de superación y motivación en la cancha. En casa siempre tuvo el soporte de su familia; de hecho, cuenta que sus padres fueron sus referentes. “Me guiaron por buen camino, apostaron y confiaron mucho en mí, es gracias a ellos y a su esfuerzo que hoy puedo decir que soy un futbolista profesional". Edy recuerda esa etapa como una época muy linda que compartió con sus primos y amigos del barrio, donde salía a jugar en la calle sin ningún problema.
Nuevo integrante de la familia camaratta
Eddy fue uno de los refuerzos fichados del Club Universidad Católica para la segunda fase del torneo nacional Liga Ecuabet 2025. Él se inició en las categorías formativas, en la sub 12 y sub-13.
Considera que el equipo tiene un cuerpo técnico sólido que hace de cada entrenamiento una tarea grata y constructiva. A esto se suma un camerino muy unido y sano, con compañeros profesionales con los que se siente acogido.
“El proyecto que tiene el equipo con las formativas, las herramientas que dan para trabajar y la estabilidad laboral que genera hace la diferencia con otros equipos”, manifiesta. Hasta el momento, el mayor desafío para Eddy, como jugador profesional, ha sido jugar la Copa Libertadores. “...es muy motivante. Representar al país por medio de esta copa siempre tiene un sabor especial, es una competición muy bonita pero muy exigente a la vez (…) este tipo de partidos internacionales, siempre suele sacar lo mejor de un futbolista”, explica.
"A mí me dijeron muchas veces que no y siempre la seguí luchando por ese sueño, hasta la última oportunidad y tarde o temprano el esfuerzo se verá recompensado".
Edy Mejía
De Nene, en El Nacional, a "Meji" en La Católica
Su paso por el club El Nacional le ha dado mucha experiencia, ganar la Copa Ecuador 2024 gestó el mejor momento en su carrera. "Ser campeón es lo más bonito que le puede ocurrir a un futbolista, es como tocar el cielo con las manos; alzar un trofeo y colocarse una medalla de campeón son de las mejores sensaciones que pueden existir, saber que se hicieron bien las cosas y que se refleja en los resultados."
Esfuerzo y superación
Ante momentos clave de crisis o presión en partidos, la confianza en sí mismo es algo que siempre ha ayudado a Eddy, al igual que ser su propio crítico o motivador. Cuenta que ha trabajado con un psicólogo deportivo y eso ha sido clave en su desempeño.
Las metas que le quedan por cumplir son jugar en el exterior y vestir la camiseta de su selección.
Eddy es constante y disciplinado, los resultados que logra le motivan a seguir entrenando y compitiendo porque no le gusta el conformismo. "Siempre he tenido la sana ambición de querer más. Mi objetivo es que mi familia esté cada día mejor, quiero comprarle una casa a mi madre, y eso me impulsa a seguir adelante.”
Ahora se encuentra estudiando la carrera de Marketing en la Universidad Internacional del Ecuador, menciona que en unos años quisiera tener su propia cancha de fútbol como negocio.

