
Cristian Zamora, alcalde de Cuenca, lidera la ciudad reconocida como la más segura de Sudamérica y con la mejor calidad de vida, mientras proyecta su gestión a nivel internacional desde la presidencia de la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones (Flacma).
En 2025 Cristian Zamora hizo historia al convertirse en el primer ecuatoriano en presidir esta federación, que reúne a más de dieciséis mil municipios de la región. Lo asume como un honor y, sobre todo, como una responsabilidad para “generar una voz más clara desde el municipalismo, desde los gobiernos subnacionales, ante los órganos multilaterales”.
Su apuesta es abrir puertas a la cooperación y al financiamiento, especialmente para las ciudades medianas y pequeñas. “Queremos que los multilaterales encuentren fórmulas que permitan a los municipios pequeños acceder al crédito”.

El reconocimiento internacional se refleja también en los avances de Cuenca. En 2025 la ciudad fue destacada por Numbeo como la más segura y con el mejor índice de calidad de vida de Sudamérica. Zamora lo atribuye a una combinación de inversión, coordinación institucional y participación ciudadana. “A través de la municipalidad y sus órganos de seguridad, vamos recuperando esos lazos de conocimiento’’. Para él, esa red comunitaria y la confianza en las instituciones son parte de la identidad cuencana.
En palabras de Zamora, la alta calidad de vida se explica en servicios consolidados: agua potable “de las mejores del planeta”, transporte público confiable y un sistema de salud robusto que integra lo público y lo privado. En ese sentido, la innovación marca otra línea de su gestión. Con el proyecto Aqua Smart, finalista del Bloomberg Philanthropies Global Mayors Challenge, Cuenca enfrenta la crisis hídrica con inteligencia artificial. “Lo que planteamos es cómo inculcar y generar cultura respecto del consumo de agua y concientizar a la gente con el uso de tecnología”.
Zamora destaca que los jóvenes han sido actores centrales en la agenda ambiental. En el marco del proyecto de Bloomberg, Cuenca se posicionó como la ciudad con mayor participación juvenil, con cerca de setecientos involucrados. Para el alcalde, esa cifra va más allá de un simple dato: es la evidencia de que las nuevas generaciones están asumiendo un rol decisivo frente a los desafíos del cambio climático.
Con la mirada en el futuro, Zamora resume sus aspiraciones: “Miro y ambiciono una ciudad humana, boyante en turismo y en producción”. Ese horizonte —explica— implica asumir la responsabilidad y corresponsabilidad con las futuras generaciones, equilibrando desarrollo y modernización con el cuidado de la naturaleza y la sostenibilidad.

