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Pleonasmo y retórica como formas de expresión 

pleonasmo

Es normal que en el lenguaje escrito se empleen palabras y expresiones que den claridad a la idea que está en la mente de quien escribe; el problema es que en algunas ocasiones se cae en la figura conocida como pleonasmo

“Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho”, Diccionario esencial de la lengua española

La misma fuente anota uno de los más repetidos ejemplos de pleonasmo: “Lo vi con mis propios ojos”, que sería similar a las frases tan repetidas “Las lágrimas brotaban de sus ojos” o “Las lágrimas corrían por sus mejillas”. 

Por dónde más podrían correr las lágrimas o de dónde más brotarían que no fuera de los ojos. 

El otro problema del uso redundante de algunas expresiones es que se cae en vulgarismos: “Dicho o frase especialmente usada por el vulgo”. 

En la categoría de pleonasmo se pueden encasillar varios ejemplos como los ya citados o también: “subir para arriba”, “bajar para abajo”, “salir para afuera”, “entrar para adentro” o “volar por los aires”.  

“En fuga irrevocable huye la hora”, es el ejemplo que trae la última versión del Diccionario de la Lengua Española (DLE). 

“Yo, personalmente, lo vi con mis propios ojos”. En este ejemplo hay un doble uso de la figura porque el pronombre “yo” automáticamente desplaza a “personalmente” y “vi” o el verbo “ver” siempre ocurre con los ojos. 

En los diccionarios se dice que pleonasmo es un recurso retórico. Cabe aclarar que la retórica es el arte del buen decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia para deleitar, persuadir o conmover. 

La teoría de la retórica está presente en la mayoría de los discursos políticos y, tal vez por esa misma razón, surge una definición despectiva de ese recurso del lenguaje. 

Efectivamente, la tercera acepción de retórica según el Diccionario esencial de la lengua española señala: “Uso impropio o intempestivo de este arte”. Ejemplo: “Habla con una retórica insoportable”. 

Volvamos al pleonasmo con otro ejemplo: “El poeta deambulaba sin rumbo por las callejuelas del centro”. Es que deambular según el DLE es “Andar, caminar sin dirección determinada”, es decir, igual que el poeta: “sin rumbo”.  

Tal vez la antigua expresión “Lo escribí de mi puño y letra” tenía mucho sentido porque no había otra forma de escribir; en la actualidad es muy raro que alguien escriba con su mano y, por eso, la aclaración del cómo resulta acertada. 

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