
Neisi Dajomes nació para ser una pionera. En 2021 se convirtió en la primera mujer ecuatoriana en ganar una medalla olímpica. Ahora, tres años después, un libro y un documental también la han transformado en un referente de la cultura popular.
A diferencia de lo que ocurre con otros deportistas de élite, de Neisi Dajomes queremos saber todo: ¿cómo se entrena?, ¿qué come? ¿qué turbante usará en su próxima prueba? y, claro, ¿qué hizo en su vida antes de llegar a las Olimpiadas de Tokio?
Sobre lo último hay decenas de notas de prensa y videos, pero si busca información más contextualizada hay dos opciones: la lectura de ‘Levanta como niña’, el libro de Álvaro Alemán, y el documental ‘Neisi: la fuerza de un sueño’, de Daniel Yépez e Irina López.
‘Levanta como niña’
El 1 de agosto de 2021, Neisi Dajomes ganó oro en las Olimpiadas de Tokio. En octubre de ese mismo año, la editorial El Fakir publicó ‘Levanta como niña’. Ahora sabemos que la publicación de este libro no fue algo azaroso y apresurado y que Álvaro Alemán, su autor, conocía a la campeona olímpica desde 2011.
Y no solo que la conocía de hola y chao, como Alemán cuenta en el libro, sino que compartió gimnasio y entrenamientos con ella cuando solo era una adolescente y vivía en Shell-Mera, un poblado que se extiende desde las planicies de la vía al Puyo hacia las faldas de los montes nublados de la Serranía ecuatoriana.
Alemán llegó a Shell-Mera junto con su ahijado, un chico al que intentaba ayudar para que ganara una beca en Estados Unidos. Los dos se entrenaban en el mismo gimnasio de Dajomes y un día, como vio que era hiperflexible, le pidió ayuda. Ella le enseñó mucho sobre el levantamiento de pesas y además le explicó con paciencia cómo usar su celular.
– Cuando llegaron los teléfonos inteligentes me resistí a usarlos como ordenadores. Mis hijas y mi esposa -dice Alemán- perdieron la paciencia, pero Neisi no; gracias a ella aprendí a usar Whatsapp y tuvimos un intercambio interesante de conocimientos.
Con el tiempo, esa camaradería dentro del gimnasio se convirtió en una amistad que a Alemán le permitió conocer detalles de la vida de Dajomes y a acceder a testimonios de Téofilo Palacios y de Luisa Dajomes Palacios, el padre y la hermana mayor de pesista.
Alemán conversó con todos los familiares de Neisi a los que tuvo acceso y también con sus entrenadores, entre ellos José Llerena. Y aunque la narración es cronológica, no es aburrida. Más bien esa decisión narrativa permite entender el valor, por ejemplo, de las tres medallas de oro que Dajomes ganó cuando tenía 11 años y Tokio era aún una utopía.
‘La fuerza de un sueño’
El video sigue colgado en YouTube y tiene más de 270 millones de visualizaciones. Son los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. Neisi Dajomes tiene 17 años y después de su primer intento camina unos pasos y se desmaya. Minutos después, ya recuperada, realiza un segundo esfuerzo y consigue el subcampeonato en la categoría de 69 kg.
Daniel Yépez e Irina López fueron de los primeros que se encontraron con aquella imagen épica. En ese momento, ellos buscaban mujeres sobresalientes para la serie documental 'Ser Mujer'. “Cuando vimos el video -cuentan- supimos que ahí había una gran historia, con un poder de resiliencia”, cuentan los realizadores.
Cuando Neisi regresó al país, la contactaron y comenzaron a documentar su entorno familiar y sus entrenamientos. Al igual que Alemán, fueron muchas veces al pequeño gimnasio de Shell-Mera y registraron esos momentos en los que la medallista olímpica se retaba a sí misma y levantaba más peso que el día anterior.
En el documental, Dajomes habla en primera persona sobre ese esfuerzo individual y de los objetivos que ella y sus entrenadores se trazaron. Hay confesiones y anécdotas, como esa primera competencia a la que se fue sin permiso de su mamá y de la que regresó con su primera medalla en la mano; y también reflexiones sobre la búsqueda de superación.
–Con el paso de los años, Neisi nos aceptó como seres humanos y cineastas y, claro, también la presencia de la cámara. Ella sabía que nosotros la acompañamos desde antes de su fama, y solo a nosotros nos permitió ingresar a su casa después de Tokio.
Independientemente de lo que suceda este 10 de agosto en París, y de que no solo ha logrado trascender del ámbito deportivo para ser parte de la cultura de masas, Neisi seguirá inspirando a otras mujeres. Seguro ahora mismo, en un pequeño gimnasio de algún pueblo del país, hay alguien que se dice a sí misma: ¡Levanta como niña!

