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Mundo Diners al día

Jodie Foster: todo menos avejentada y fea

por Gabriel Flores Flores

Foster
Foster está nominada al Oscar a Mejor actriz secundaria por su papel en la cinta Nyad.

Todos quieren ver a Jodie Foster. Los 'baby boomer' que la conocieron en ‘Taxi Driver’, los mileniales que la vieron en ‘El silencio de los inocentes’, incluso los de la generación Z, que la acaban de descubrir en ‘True Detective. Tierra Nocturna’. 

Todos, menos Carlos Boyero. “No me gustó ni verla ni oírla” dijo el crítico español, durante el programa ‘La ventana del cine’, de la Cadena SER. También mencionó que se la mira avejentada y que hay planos en la que la maquillaron para que se viera más fea. 

Como sabemos que hay Boyeros por todas partes -se pueden disfrazar de su compañero de crossfit o de pilates, del dueño de la cafetería que frecuenta o del amigo con el que se reunirá la próxima semana-, le dejamos tres datos imperdibles sobre Jodie Foster. 

jodie foster
Anthony Hopkins y Jodie Foster.

Jodie Foster

Jodie, la actriz

A sus 61 años, Foster está de nuevo en la cresta de la ola de su larguísima carrera actoral -empezó en 1972, cuando tenía apenas 10 años-. Es una de las cinco nominadas al Oscar a Mejor actriz secundaria, por su papel de Bonnie Stoll en ‘Nyad’; y tiene casi asegurada su nominación al Emmy por su actuación como Liz Danvers, en la serie ‘True Detective'. 

En la película interpreta a la amiga y entrenadora de Diana Nyad, la deportista estadounidense que a los 64 años, según la película dirigida por Elizabeth Chai, nadó 177 kilómetros desde La Habana, Cuba, hasta Key West, Florida. Y en la serie es una detective, encargada de investigar la muerte de un grupo de científicos en Alaska. 

Aunque la vida de Stoll transcurra entre el sol y el mar y la de Danvers, en medio del frío polar hay algo que las une, que las hermana. Como la mayoría de personajes que Foster ha interpretado desde ‘Acusados’ (1988), las dos son mujeres fuertes y obstinadas. Mujeres cuya fuerza radica en la confianza que se tienen, en su inteligencia y en su intuición. 

Jodie y su genio

Los elogios a su actuación no son una novedad. Comenzaron cuando tenía 12 años e interpretó a Iris, una prostituta adolescente de Pittsburgh, con voz ronca y piernas largas, que lucía tacones de plataforma mientras caminaba por las calles de Manhattan. La crítica la amo. El público la amo. Y la Academia la nominó a Mejor actriz de reparto. 

En una nota publicada en The New York Times, en 1976, Foster deja ver su genio. Cuando el periodista le pregunta cómo logró un retrato tan auténtico de su inquietante personaje, ella responde: “Bueno, nunca he sido una, y nunca he observado ni hablado con una prostituta adolescente. Pero escuche, los niños ya no son estúpidos como solían ser”. 

El genio de Foster estuvo siempre ahí. Dentro y fuera de los sets de grabación. Mientras filmaba y estrenaba películas estudió Literatura Inglesa. No lo hizo en una universidad de garaje sino en Yale, y no se graduó con las justas sino con un Magna cum laude, el máximo reconocimiento académico que puede recibir un estudiante. 

Jodie, la directora

Foster no solo es actriz sino también directora, una que ella define como testaruda y controladora. Comenzó con ‘Little Man Tate’ (1991) y luego vinieron ‘Home for the Holiday’ (1995), ‘The Beaver’ (2011) y ‘Money Monster’ (2016). Esta última cuenta la historia de un gurú financiero de la televisión y un espectador que lo toma como rehén. 

También ha dirigido capítulos de las series ‘'Orange is the New Black’ y ‘House of Cards’ y en la cuarta temporada de ‘Black Mirror’ fue la directora de ‘Arkangel’, un capítulo que cuenta la historia de una madre soltera que, preocupada por la inseguridad decide implantarle a su hija un dispositivo que monitoriza su localización.

Entre la actuación, la dirección y su vida personal, Foster ha envejecido -que no es lo mismo que estar avejentada- frente a los ojos de varias generaciones, hurgando siempre entre las luces y las sombras de la condición humana. Lo de fea se lo dejamos a los Boyeros de turno, que se espantan con lo normal, las arrugas y la piel caída. 

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Acerca de Gabriel Flores Flores

Periodista. Máster en Literatura Hispanoamericana y Ecuatoriana y Licenciado en Comunicación Social. Pasé por las redacciones del HOY y El Comercio. También fui librero. Desde hace más de una década escribo sobre literatura, teatro, cine, arte, series de televisión, gastronomía y coyuntura cultural.
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