Penélope y Almodóvar la dupla perfecta

Almodóvar está de moda. Como siempre. No solo porque su nueva película, Madres paralelas, se exhibe en los cines y en las plataformas, y porque su actriz principal, Penélope Cruz, ha sido otra vez nominada al Óscar, sino porque, además, Netflix está dedicando al autor español una retrospectiva con muchas de sus obras anteriores.

Almodóvar ha sido capaz de mantener, por más de cuatro décadas, una popularidad singular en el mundo del cine en español. Hoy vuelve y juega con un filme que, otra vez (¿recuerdan Todo sobre mi madre o Volver?), habla de la compleja relación madre-hija.

Siempre con vueltas de tuerca inesperadas en las narrativas, con una mesurada inclinación al melodrama y, sobre todo, con una profunda humanidad, Madres paralelas es otro esfuerzo del español por entrar con una mirada íntima en unos conflictos familiares profundos.

Las madres son Janis, una fotógrafa interesada en rescatar la memoria de su bisabuelo asesinado por los franquistas, y Ana, una adolescente cuyo pasado familiar es problemático. Ambas son madres solteras que dan a luz el mismo día, en el mismo hospital. La vida se encargará de enfrentarlas y juntarlas de varios modos, todos ellos sucedidos a través de una serie de eventos traumáticos.

Hay una tercera madre en la trama, la mamá de Ana, una mujer madura, muy bien interpretada por Aitana Sánchez-Gijón, y también una abuela en el pueblo rural donde ocurrieron los asesinatos: todas sufren, todas tratan de arreglar sus vidas.

La película, además, hace un comentario explícito sobre los asesinatos y barbaries ocurridas en la España franquista del siglo pasado, y hace un acto de memoria reivindicando las víctimas de aquel caudillismo.

Planos cerrados, mirada profunda

Como de costumbre, Almodóvar filma a sus sujetos femeninos con planos cerrados, mostrando sus rostros, expresiones y emociones detalladamente. A su alrededor, las paletas de colores de todos los decorados del filme son rigurosamente ejecutadas.

Tan bellos son los colores y tan exactas sus combinaciones que el mundo de Almodóvar parece un mundo paralelo, un mundo optimista, donde las tragedias parecen alivianarse y las placideces acentuarse. Almodóvar se nutre de lo artificial para hacer explícitas ciertas preocupaciones profundas.

Penélope Cruz interpreta a Janis, y es la quinta vez (de las siete que ha actuado en películas de Almodóvar) que hace el papel de madre. Hay una química, un entendimiento, una unidad de criterios entre actriz y director.

Es Penélope la que representa una especie de madre coraje, de mujer valiente, competente, permanentemente emocionada; no es una “chica Almódovar” más, de aquellas de la “movida madrileña”, encarnadas por actrices como Rosi de Palma (que repite actuación aquí) o Carmen Maura. Penélope tiene casi siempre un semblante de seriedad, de madurez.

Tal como Almodóvar, que sigue de moda, aunque la “movida madrileña” pasó hace rato a ser memoria.

Madres paralelas

Dirigida y escrita por Pedro Almodóvar.
Nominada al Óscar a mejor actriz (Penélope Cruz) y mejor banda sonora original (Alberto Iglesias).
Penélope ganó la Copa Volpi a mejor actriz del Festival de Venecia 2021.

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