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El rey tartamudo

por Rafael Barriga

El discurso del rey, filme dirigido por Tom Hooper en 2010, fue un inmenso éxito de taquilla. ¿Un nuevo clásico del cine?

Mucho se habla y se escribe, en el mundo occidental, de la familia real británica. Anquilosada en las tradiciones centenarias de un imperio perdido hace mucho, aquella institución, no obstante, ha estado presente en la retina de millones de personas.

Quizás, la gente curiosea estas pompas y circunstancias no porque sean vidas que narran “cuentos de hadas y princesas”, sino porque, en su irrevocable humanidad, allí ha existido mucha tragedia, oscuridad y desventura.

Escena de la película El discurso del rey
Izq: Colin Firth como Jorge VI del Reino Unido. Der: Geoffrey Rush como Lionel Logue.

El éxito reciente de la serie televisiva The Crown que cuenta la vida, de principio a fin, de la finada Elizabeth II, es un referente notable. Pero no podríamos olvidarnos de un filme anterior, del año 2010, llamado El discurso del rey, que no solo fue ovacionado por las críticas y premiado por las academias, sino fue, sobre todo, un éxito enorme de público.

La historia se ubica en los años treinta del siglo pasado, en torno al rey Jorge VI. Desde temprana edad, el futuro monarca sufre de tartamudez. Para vencerla acude al terapista de lenguaje Lionel Logue, un carismático y recursivo científico australiano. La relación se tensa pronto, pues Lionel insiste en tratar a Jorge por su nombre, sin las reverencias propias de un súbdito.

Sin embargo, estamos en plena era de la radiodifusión, y en vísperas de la coronación de Jorge, una vez que su padre ha muerto y su hermano mayor ha abdicado. No hay vuelta atrás: Jorge debe saber hablar bien, así que no le queda más remedio que continuar la terapia con Lionel.

Estalla la guerra

Tom Hooper dirigió El discurso del rey en 2010.
Tom Hooper dirigió El discurso del rey en 2010. Fotografía: Shutterstock.

El clímax de la historia llega con la guerra. En septiembre de 1939 el Reino Unido le declara la guerra a Alemania. El rey debe emitir, a través del micrófono de la BBC, un mensaje a toda su nación y al mundo. Será, sin duda, el discurso más trascendental de su reinado y será escuchado por millones de personas. Es imperativo que el rey Jorge logre vencer, definitivamente, sus impedimentos. Preocupado de que no lo logre, Winston Churchill se ofrece a ayudar. Pero ya en este punto Jorge solo confía en Lionel.

El discurso del rey ganó cuatro Premios Óscar, aprovechando el gusto que tiene la academia norteamericana en premiar esas historias épicas de superación personal. Recaudó, a nivel mundial, casi quinientos millones de dólares, y su costo de producción fue de apenas ocho. Un gran negocio.

El filme sostiene su narración en un elenco notable. Colin Firth, como el rey Jorge, y Geoffrey Rush, como Lionel Logue, lo encabezan; aunque los roles secundarios de Helena Bonham Carter, Guy Pearce y, especialmente, Timothy Spall como Churchill y Michael Gambon como el rey Jorge V, son igualmente memorables.

Ellos sí, actores y actrices, son la verdadera realeza, la verdadera joya de los británicos.

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Acerca de Rafael Barriga

Curador de contenidos, gestor editorial, cineasta y radiodifusor.
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