Ser madre y ser, al mismo tiempo, hija. Cuidar, a la vez, a la criatura y a la madre. El filme español Cinco lobitos habla de esa dualidad compleja y ciertamente agotadora. La historia se centra en Amaia, una joven profesional de 32 años. La vemos llegar a su casa después de salir del hospital, acompañada de sus padres y su marido, con su hija recién nacida en brazos.
Como en tantas madres primerizas hay confusión, adrenalina y depresión durante los primeros días. Su marido, diseñador de espectáculos teatrales, opta por irse de gira, en lugar de acompañar a Amaia y paternar. Pasados unos días, los padres de ella regresan a su pueblo. Amaia queda sola, con todas sus inseguridades, a lidiar con la bebé.
Pronto Amaia no puede más y viaja con la niña a casa de sus padres, en un bello lugar del País Vasco, en busca de ayuda. Su madre —una mujer fuerte y empoderada— le hace saber que sus frustraciones como madre son normales, que muchas madres, incluyendo ella, han pasado por ese trance. Su padre toma en sus brazos a la bebé y le canta la canción de cuna “Cinco lobitos”. Vemos cómo las cosas de la maternidad —los problemas y las risas— pasan de generación en generación y son parte cotidiana de la vida. Somos testigos de cómo, a pesar de discrepancias, sustos y broncas, el cariño se va imponiendo.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


