Haití está en manos de una alianza de pandillas que incluso le prohibió al presidente volver al país
Todo empezó un lunes, cuando grupos armados atacaron simultáneamente el aeropuerto y las pocas comisarías que aún funcionaban en Puerto Príncipe, un operativo cuya violencia se mantuvo toda la semana, con decenas de policías muertos y una sucesión de incendios que no hubo quién pudiera apagar. Al llegar el sábado, cuando se esperaba que la calma volviera, los pandilleros dieron su golpe maestro: asaltaron las dos mayores penitenciarías y liberaron a 3.696 presos de alta peligrosidad, que en las siguientes 48 horas se dedicaron al saqueo y las violaciones.
Había sido, según se supo después, una acción conjunta de varias pandillas (incluidas las dos más poderosas del país), que habían acordado una tregua en sus guerras por territorios para, juntos, liberar a sus camaradas. Era principios de marzo de 2024. Unos días antes, el Programa Mundial de Alimentos había presentado un informe encendiendo las alarmas sobre la situación en Haití: casi seis de sus once y medio millones de habitantes están al borde de la hambruna. Pero, por la situación de violencia y peligro, la ayuda internacional está paralizada y sin posibilidades de reanudación.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


