Incidente tras incidente, las tensiones crecen en el mundo
El conflicto —repleto de pasión y de malos augurios— ha escalado sin cesar a todo lo largo del siglo XXI, aunque tiene muy viejas raíces. Y es que Rusia y Europa Occidental parecen condenados, desde siempre, a vivir enfrentados. Pero la nueva etapa de su contienda comenzó, de pronto, en la madrugada del 5 de agosto, cuando, en la obscuridad previa al amanecer, un dron cargado de explosivos se infiltró en una zona restringida del aeropuerto de Leipzig, en el este de Alemania, e impactó contra un avión de carga usado para llevar ayuda militar a Ucrania. Todos los controles fueron inútiles.
Algo falló en el ataque, sin embargo, porque los explosivos no detonaron. Unas horas más tarde, ya con la luz de la mañana, un trabajador del aeropuerto encontró el dron y, de urgencia, activó los procedimientos de seguridad. Era, muy probablemente, un atentado orquestado en Moscú. (Las investigaciones, que duraron cinco semanas, así lo confirmaron.) Esa misma tarde, toda Europa estaba en alerta. Y en alerta se quedó porque los ataques ya no se detuvieron.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


