El Estado Islámico vuelve al ataque con una consigna: matar con lo que se tenga a mano
Tras haber terminado su recorrido vertiginoso por Bourbon Street, después de haber atropellado a decenas de personas, Shamsud-Din Jabbar (ciudadano estadounidense de 42 años, con raíces árabes y de religión musulmana, que había sido soldado) se bajó de la camioneta, sacó su fusil de repetición y disparó una ráfaga tras otra contra la multitud despavorida. Quería perpetrar una matanza y, además, que todos supieran cuál era su inspiración. Y, en efecto, cuando los policías lo abatieron, lo primero que les llamó la atención fue la bandera negra que el terrorista llevaba consigo, desafiante.
Jabbar, según se supo después, había abrazado la causa del Estado Islámico, la organización armada que fue liquidada en octubre de 2019, cuando su líder, Abu Bakr al-Bagdadi, quien había establecido un califato en el norte de Siria y de Irak, murió en un bombardeo de la aviación americana. Se creyó, por entonces, que esa derrota sería definitiva y que los pocos cientos de combatientes que le quedaban se dispersarían pronto y para siempre. Pero el atentado del 1° de enero en Nueva Orleans, que dejó quince muertos y muchos heridos, confirmó que sus ideas siguen vivas.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


