Las tensiones internacionales están hoy a punto de estallido, como lo estuvieron en vísperas de las dos guerras mundiales. ¿Se viene la tercera? La fórmula para impedirla es directa y arriesgada: armarse, porque…
Prudentes y con dosis altas de corrección política, los líderes occidentales habían evitado durante largos y tensos meses (en concreto desde febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania) usar una palabra que podía tener connotaciones guerreristas y alcances peligrosos. Pero a principios de abril, ya en 2025, la presidenta de la Comisión Europea la dijo con claridad y convicción: “rearme”. “Sí —aseguró—, estamos en una época de rearme”.
Y no solamente la dijo, sino que Ursula von der Leyen presentó ante los jefes de gobierno de los veintisiete países de la Unión Europea un plan multimillonario para financiar un aumento drástico del gasto militar comunitario. Serán ochocientos mil millones de euros (que, al cambio de esos días, equivalen a un millón de millones de dólares), que en los cuatro años próximos fortalecerán los sistemas europeos de defensa, ante la evidencia —cada día más incontrastable— de que los Estados Unidos de Donald Trump está desentendiéndose de sus compromisos internacionales, con el consiguiente debilitamiento de las alianzas occidentales.
Has llegado al límite de artículos gratis para este mes.
Si eres suscriptor de la edición impresa solicita tu acceso.
Si no lo eres, elige tu plan
Revista digital
DESDE- Acceso ilimitado a todo el contenido digital de revistamundodiners.com
Revista impresa + edición digital
DESDE- Revista mensual impresa + acceso ilimitado a todo el contenido de revistamundodiners.com
- Envío incluído


